2018/07/09

Erreportajea
 
DISEñAN UN SISTEMA DE SECADO DE NEOPRENOS A PIE DE PLAYA

Una joven emprendedora alavesa ha ideado Dryfing, una máquina para el cuidado de trajes de neopreno. Pensada para los deportistas acuáticos, se colocaría cerca de lugar de práctica. El proyecto ha ganado el programa Explorer en Araba, por lo que su creadora viajará a Silicon Valley.

Maitane ALDANONDO
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Naia Espinosa se ha aficionado al surf a pesar de que la costa queda lejos de su residencia en Legutio (Araba). A través de su afición, esta joven estudiante de Dirección y Administración de Empresas (ADE) encontró la idea que le ha hecho ganadora del programa Explorer en Araba: un sistema de secado rápido de trajes de neopreno. Como premio, el próximo otoño viajará a Silicon Valley (Estados Unidos) junto a los otros 52 ganadores estatales.

Empezó a surfear hace cuatro años, y una idea le rondaba la cabeza desde que se dio cuenta de los inconvenientes que acarrea un neopreno mojado: el mal olor, la incomodidad, el frío… Estas molestias son percibidas de manera generalizada por quienes los utilizan para practicar algún deporte acuático y decidió ser ella quien intentara solucionarlo. Cambió los estudios de Marketing por ADE, porque «podía servir como una herramienta para crear algo». Emprender le interesaba, en parte, porque tiene la influencia de un familiar que ya lo ha hecho. «Siempre he querido juntar el emprendimiento con lo que me gusta: el surf. Cuando surgió esta idea fue la combinación perfecta», reconoce. Y no le ha hecho falta terminar los estudios para empezar a hacerla realidad.

Dryfing es un sistema de secado rápido, limpieza y desinfección de neoprenos. A falta de un estudio exhaustivo de la competencia, Espinosa ya ha detectado dos empresas que están desarrollando dispositivos de secado, pero cree que «se pueden mejorar bastante». Aclara que en ambos casos se trata de aparatos pequeños, de uso particular, que rondan los 160€-190€ y que necesitan 90 minutos para secar un neopreno. En cambio, su propuesta es un cruce entre una lavandería y una máquina de vending, que se ubicarían en playas, ríos, pantanos... de forma que al terminar la actividad el usuario pueda lavar y secar el traje con rapidez. La emprendedora tiene claro que un requisito «imprescindible» para que su idea funcione es que el tiempo de espera no supere los 10 minutos, «más es excesivo», apunta.

Windsurf, piragüismo, kitesurf… Espinosa ha detectado 22 deportes en los que el uso de Dryfing sería útil, y su intención es vender o alquilar las máquinas a escuelas de surf o tiendas de alquiler, entre otros. Además, atendiendo a la conciencia ecológica de estos deportistas, los aparatos incorporarán placas solares, de forma que obtengan la mayor cantidad posible de energía a través del sol, aunque estén conectados a la red.

Evolución y sorpresa

En los últimos meses ha desarrollado su propuesta gracias al programa Explorer, impulsado por el Centro Internacional Santander Emprendimiento y coordinado por BIC Araba en el territorio. Conoció la iniciativa en una charla que dieron en la universidad y se animó a presentarse para que alguien, además de su familia, escuchara su idea. Desde enero hasta mayo ha ido plasmando en su proyecto el resultado de lo aprendido en la formación y los consejos de los asesores del programa. Espinosa percibe que Dryfing «ha cambiado bastante», pasando de un dispositivo pequeño a «algo más económico y accesible para todo el mundo».

No sólo ha trabajado la idea, sino que también su viabilidad, elaborando un plan de negocio. En cierta medida, el jurado ha tenido en cuenta este aspecto al nombrarla ganadora; premio que la emprendedora no esperaba. «Salí con muy mala sensación de la presentación, porque había estado muy nerviosa. Fue una super sorpresa, muy guay». Califica la experiencia como «muy positiva» y considera que ha aprendido muchas cosas complementarias a sus estudios, como defender su idea en público.

En noviembre volará junto con el resto de ganadores a San Francisco donde conocerá el ecosistema emprendedor de Silicon Valley. Durante una semana visitarán empresas como Google, Facebook, LinkedIn o Hewlett-Packard. A su regreso, se quedarán en Madrid para la final estatal. Espinosa no se ve con muchas posibilidades de estar en la terna ganadora. «Lo veo complicado, pero después de esto ya…». Lo obtenido ya supera sus expectativas. «La experiencia ha sido más que genial, porque he aprendido un montón, he desarrollado la idea más de lo que pensaba y, encima, he ganado», resume.

El premio le ha dado «mucha energía» para seguir e intentar llevar a cabo Dryfing. Con la ayuda de un grupo de ingenieros recientemente ha empezado ha hacer las primeras pruebas para un prototipo inicial. Han detectado que la parte más complicada es la del secado, ya que «todavía no hay nada específico para secar el neopreno al 100% sin dañarlo». Dependiendo de lo que tarden en encontrarlo, el proyecto requerirá de más o menos tiempo para hacerse realidad. Otro requisito es la financiación. Espinosa ha solicitado unas subvenciones públicas para estos primero pasos, y si es necesario, también buscará inversores privados.