2018/09/05

Fernando Salegi
Eguzki
Redes asesinas
Exigimos al Gobierno Vasco que la gestión de los recursos pesqueros en el Golfo de Bizkaia sea regulada de una manera sostenible y responsable en lo que respecta a las diferentes especies que captura la flota vasca

Una costera del bonito más hemos constatado tristemente como se han descargado toneladas de bonitos en nuestros puertos capturados mediante un método muy depredador como lo es el arte pelágico. Por parte de embarcaciones irlandesas y francesas, ya que para los arrantzales de aquí, como es lógico, sigue siendo un arte de pesca ilegal.

¿Por qué decimos que es un arte muy depredador? Por los abundantes descartes (pescado que no interesa) que produce al arrastrar una red de grandes dimensiones entre dos aguas con una gran abertura superior al tamaño de un campo de futbol. Esto implica que entre los descartes se encuentren también muchas especies protegidas como tortugas, delfines, tiburones, incluso ballenas.

Debido a la gran cantidad de pescado que se recoge en cada lance, lo normal es que todo el pescado se recoja muerto y muy machacado. Al margen de otras especies de túnidos para los que tienen prohibida su captura.

Esto no impide que «nuestras» conserveras compren este bonito destrozado, al no tener tanta importancia su presencia, que sí la tendría para las pescaderías. Estaría bien que el Gobierno Vasco identificase públicamente estas conserveras que luego hacen publicidad engañosa diciendo cosas como «tradicionales», «pescados uno a uno» etc.

A diferencia de la forma tradicional de aquí, que se basa en la pesca uno a uno con anzuelo a cacea y caña. Lo que implica también una competencia desleal y una mala convivencia entre los arrantzales del Estado español que lo hacen con artes selectivas no intensivas frente a los franceses e irlandeses que lo hacen de forma depredadora y, para más inri, con bastante menos tripulación en cada embarcación.

Para colmo la flota francesa de arrastre pelágico ha iniciado la costera de bonito desde la segunda semana de julio, cosa que antes hacían en agosto. Mientras las embarcaciones tradicionales han acabado en el Estado con su cupo de capturas en apenas 50 días, una situación que esperamos no se vuelva a repetir en el futuro. Tomando tanto las cofradías y el Gobierno Vasco junto con el resto de instituciones con jurisdicción en el Cantábrico, las medidas regulatorias adecuadas para no dejar desabastecido el mercado de fresco en épocas dónde es tradicional su consumo, con afecciones desde la hostelería, comercio minorista, menús populares hasta el sector del transporte. Los pelágicos franceses e irlandeses siguen faenando a sus anchas.

Desde el grupo ecologista Eguzki, exigimos al Gobierno Vasco que la gestión de los recursos pesqueros en el Golfo de Bizkaia, en cuanto a su competencia, sea regulada de una manera sostenible y responsable en lo que respecta a las diferentes especies que captura la flota vasca, teniendo en cuenta iniciativas como las planteadas por la plataforma Ondarroa 12 milla.

Así como que se implique más en este tema y vuelva a aplicar, los artículos 10 y 11 de la Ley 6/1998 de Pesca Marítima, donde se recoge que «la autoridad pesquera podrá adoptar cualquier medida que tienda a la protección y conservación de los recursos» prohibiendo a cofradías y establecimientos autorizados el desembarco y primera venta de atún blanco-bonito del norte (Thunnus Alalunga) de los buques de pesca pelágicos en los puertos de Bizkaia y Gipuzkoa. Aunque se vean obligados a comercializar sus capturas de esta especie en dársenas de la costa occidental francesa. Que lo haga de una manera definitiva y no transitoria como lo hizo el año pasado. Ampliando la escasa plantilla de inspectores para que estos barcos sean inspeccionados más frecuentemente que lo que lo hacen en la actualidad.

Por otro lado también exigimos que las cuotas asignadas por la UE a la flota vasca no se privaticen y sean públicas, gestionadas y controladas por las cofradías y que no se mercantilice como a ocurrido con la cuota de cimarrón (Thunnus Thynnus), que al venderse a una empresa del Mediterráneo con la excusa de la rentabilidad, ahora que nos hace falta no pueda hacerse uso de ella.

Finalmente exigimos a la UE y al ICCAT que la distribución de las cuotas de túnidos sean asignadas preferentemente a la flota que gestiona con artes sostenibles (PPC artículo 17). Y que en el Golfo de Bizkaia, al sur del paralelo 46º, la flota que trabaje con artes depredadoras tenga prohibida la pesquería de túnidos con ésta arte, para que no coincida la captura artesanal con la pelágica.