2018/10/12

MICKAEL FORREST
RESPONSABLE DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL FLNKS

Voz acreditada de la diplomacia kanaky, Mickael Forrest realizaba el lunes una visita exprés a Euskal Herria antes de viajar a Bruselas para desde allí «seguir tejiendo apoyos y complicidades». Ocasión para chequear los preparativos hacia la consulta del 4 de noviembre.

«Kanaky está lista para formar parte del concierto de naciones»
Maite UBIRIA BEAUMONT|BAIONA
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Acostumbrado a los desplazamientos constantes, Mickael Forrest atendió a GARA mientras cubría, en coche, el trayecto entre Ziburu y Gasteiz. En la Cámara autonómica mantuvo, el lunes, diversos encuentros, antes de regresar para una conferencia, ya por la tarde, de la mano de EH Bai en Baiona, y volar al día siguiente a Bruselas.

El FLNKS desarrolla desde verano una muy intensa actividad diplomática. ¿Qué papel otorgan al contexto internacional?

Es que la causa de nuestro pueblo se dirime en ese contexto internacional. Desde 1986 estamos en la lista de territorios pendientes de descolonización que establece la ONU. Tras los acuerdos de Matignon (1988) y de Noumea (1998) llegamos, por fin, a una consulta de soberanía. El 4 de noviembre va a marcar un hito histórico, para Kanaky y para la región, y para nosotros es esencial que esas relaciones que mantenemos con otras naciones, como Euskal Herria, estén bien engrasadas.

A menos de un mes del referéndum, ¿en qué están centrando ustedes sus esfuerzos?

En abril de 2017 pusimos en marcha un proceso de consulta que se ha prolongado durante un año y en el que hemos priorizado el diálogo con actores sociales, sindicatos, grupos de mujeres... Hemos recorrido todo el país, visitado cada comuna, contactado con los líderes tradicionales, con el objeto de escuchar sus opiniones y de trasladar nuestra visión de que el 4 de noviembre se juega una etapa clave para la descolonización.

El 31 de agosto era la fecha oficial de cierre de censo. ¿Hay acuerdo o litigio en curso?

La cuestión no está del todo resuelta, pero nuestra opción ha sido la de centrar todos los esfuerzos en que nuestro pueblo sea consciente de que esta es la primera oportunidad de la que disponemos en 50 años para decidir nuestro futuro.

¿Es el momento de los ajustes técnicos o de la denuncia?

La semana pasada mantuvimos una nueva reunión con representantes del Estado y lo único que puedo decir es que aún no sabemos el número de ciudadanos kanakos que figuran en el censo de la consulta. Lógicamente la cuestión nos inquieta.

La ONU tendrá algo que decir.

Desde 2014 ha habido tres misiones de trabajo, y las conclusiones de Naciones Unidas han ido en la linea de advertir sobre el riesgo real de que se vulnere el principio de igualdad. Por aportar una visión más positiva, hemos logrado que se acepte el derecho tradicional. Eso quiere decir que gente de 60-70 años que nunca ha votado entrará en el censo de modo automático. Ese acuerdo ha llegado bajo el paraguas de la ONU.

Aunque quedan semanas decisivas, ¿pesa más la desconfianza o hay suficientes garantías?

Tenemos el compromiso de que el mismo día de la votación se podrán resolver los casos de ciudadanos que no figuren, por motivos diversos, en las listas, priorizando el derecho a votar. ¿Mi sensación a día de hoy? Espero que Francia actuará con honestidad, y creo que le conviene actuar con transparencia, porque este referéndum se va a producir bajo la mirada del mundo. Aquí y ahora sólo podemos emplazar a cuantos tienen responsabilidades a que colaboren para que nuestro pueblo pueda decidir serenamente.

Emmanuel Macron ha sido criticado por actores hexagonales en razón de su supuesta actitud neutral. Imagino que su percepción es diferente.

Francia tomó posesión colonial de Kanaky en setiembre de 1853 y hasta un siglo después sus habitantes no vieron reconocido el derecho a votar. Desde De Gaulle y hasta Macron, el sentimiento es bastante similar. Tenemos ante nosotros a un estado que es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y tiene mucho peso y todavía más intereses. Nuestro nivel de influencia es menor, pero sabremos poner a nuestro favor las alianzas regionales y el respaldo de otras naciones.

Es de esperar que la presión aumente en la recta final. ¿Cuál es el contrapeso?

En nuestro caso, la tardanza en la celebración de la consulta puede ejercer, paradójicamente, de contrapeso. Los independentistas somos parte del cambio que se ha construido estos treinta años. Con aciertos y errores, hemos puesto las bases y hoy sabemos que tenemos un país listo para entrar en el concierto de las naciones libres.

 

«Defenderemos nuestros intereses frente a la ex metrópoli y a potencias como China»

El mensaje del miedo ha jugado malas pasadas a los soberanistas en otros procesos de consulta. Incluso en países ricos. ¿Kanaky será el antídoto?

Está claro que la derecha (el voto unionista es mayoritario en la provincia más poblada, en torno a la capital Noumea, r.d.r.) no tiene proyecto político, y que su única consigna es seguir como hasta ahora. Pero Francia hoy por hoy no es una certeza, tiene muchos problemas, al igual que Europa. Nosotros somos el cuarto productor mundial de níquel, tenemos recursos, somos un país que puede ofrecer un futuro a su población.

En el Pacífico sur hay varios estados soberanos de nuevo cuño pero también hay descolonizaciones pendientes. ¿Cómo ve la región?

La región está abocada a afrontar muchos retos, sociales, económicos, de seguridad, y notablemente los aspectos derivados del cambio climático, de forma compartida. La coordinación regional es un hecho desde hace décadas y se va a reforzar. En todo caso hablamos de un área muy extensa, con tres subzonas: Melanesia, Micronesia y Polinesia. Kanaky se enmarca en la subregión melanesia, que es la que tiene más recursos naturales y mejores perspectivas de desarrollo.

 

Su emplazamiento es estratégico en el tráfico mercantil, y la entrada de capital chino en la región así lo atestigua. ¿Qué modelo de relaciones mantendría una Kanaky independiente?

Como las de cualquier estado. Tejeremos acuerdos bilaterales, regionales –el FLNKS mantiene relaciones preferenciales con el llamado Grupo de Lanza, que integran Fidji, Papúa Nueva Guinea, Indonesia, Islas Salomon y Vanuatu– e internacionales. Creemos en un modelo multilateral, porque es el más adecuado para preservar la paz y el desarrollo en el mundo. En resumen, le puedo asegurar que sabremos preservar nuestros intereses y anteponer los intereses del pueblo de Kanaky, en relación a la ex metrópoli y a potencias como China.

Resúmame el calendario de trabajo del FLNKS si gana el «sí» el 4N.

Si gana el «sí» plantearemos un periodo transitorio de entre dos y cuatro años, cara a organizar el nuevo estado y a abordar serenamente la transferencia de las comperencias claves. Tendremos el apoyo de la ONU, que ya monitorizó la independencia de Timor Este.

¿Como abordaría el independentismo la derrota? Los sondeos sonríen al «no».

Los acuerdos de Noumea prevén hasta tres referendos. Además, para convocar esas consultas no se precisa ya la mayoría cualificada de 3/5 del Congreso. Dicho esto, nuestro único cálculo hoy por hoy es que el «sí« gane el 4N. M.U.

NEUTRALIDAD


«Francia tomó Kanaky y sus habitantes sólo pudieron votar un siglo después. Ya sabemos que es un estado fuerte y con muchos intereses»

TRANSICIÓN


«Si gana el sí, habrá una transición monitorizada por la ONU, si sale el no, prepararemos en mejores condiciones la siguiente consulta»

CENSO


«No tenemos aún el censo y eso nos inquieta, pero nuestra opción es decir al pueblo kanako que vaya a votar y a París que juegue limpio»

DESARROLLO


«Hemos acompañado estos treinta años el desarrollo de nuestro pueblo para que pueda acceder en condiciones a su plena soberanía»


 

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