2019/04/24

Soziedad Alkoholika ofrece su versión más despojada en su nuevo disco en vivo

La banda gasteiztarra presentó ayer en Madrid su nuevo trabajo discográfico «En bruto XIX», un álbum grabado en directo en agosto del pasado año coincidiendo con el concierto que ofrecieron en el festival Leyendas del rock y cuyo título, según explicaron, cabe asumirse como toda una declaración de intenciones, no solo en lo que concierne al sonido que ofrece el grupo en la actualidad sino, también, respecto a su actitud militante.

Jaime IGLESIAS|MADRID
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El próximo viernes, 26 de abril, los seguidores de Soziedad Alkoholika tendrán a su disposición el último trabajo del grupo, un CD+DVD grabado el pasado verano durante el festival Leyendas del rock en el que la banda alavesa figuró entre los cabezas de cartel: «La idea no era montar un concierto para grabarlo, nos interesaba que el disco tuviera un punto crudo que reflejase el sonido del show que llevamos habitualmente. Fue una idea que nos planteamos un poco sobre la marcha, como hacemos todo» confesó Jimmy, el guitarrista, ayer en Madrid durante el acto de presentación de “En bruto XIX”. En dicho acto, que más parecía una reunión de fans que un encuentro con los medios, los asistentes pudieron asistir a la proyección de una versión reducida del DVD que esta semana saldrá a la venta, en una sala de cine, algo que sirvió para confirmar la impresionante puesta en escena con la que la banda alavesa envuelve cada uno de sus directos así como la fuerza de su repertorio en unos momentos de incertidumbre social y política.

El escenario que plantea la llamada “ley mordaza” volvió a estar en el centro del debate y, con la misma franqueza y libertad que demuestran sobre el escenario, los componentes de Soziedad Alkoholika admitieron que esos «tiempos oscuros», a los que aludían en una de sus canciones más míticas, continúan estando ahí: «Son olas que vienen y van pero que siempre están», comentó al respecto Juan, vocalista de la banda para quien «el poso que hay en el Estado es bastante franquista y se manifiesta en mayor o menor medida dependiendo de la vergüenza que atesoran sus responsables. Ahora parece que de vergüenza andan justos y asoman la cabeza más que antes. A nosotros ahora nos están dejando un poco tranquilos porque parece que sus nuevos objetivos son los cómicos y los raperos, pero no hay que confiarse».

Censura y underground

Tras la rueda de prensa, y en declaraciones exclusivas para GARA, los miembros de Soziedad Alkoholika reconocieron que vivieron un momento difícil cuando el Ayuntamiento de Madrid (entonces regido por Ana Botella) prohibió un concierto suyo: «A nosotros nos han utilizado como arma arrojadiza desde diversos partidos que no sabían ni quien coño éramos ni que tocábamos ni nada», manifestó Jimmy. Una situación que, lejos de representar una anomalía, hoy en día es cada vez más frecuente: «No es algo que nos quite el sueño pero la gente tiene derecho a escucharnos, lo mismo a nosotros que a cualquier otro grupo, para eso paga sus impuestos y, sin embargo, este año no hemos firmado ni un solo bolo con un ayuntamiento. No es una queja, pero claro que se nos coarta nuestra libertad y la de quien quiere vernos. Nosotros estamos cómodos en nuestra posición de grupo underground, asumimos que en un medio españolista no vamos a salir nunca». 

Por su parte, Juan comentó que «aunque solo sea por trayectoria, en Euskal Herria deberíamos tener más presencia en los medios. No es que seamos un paradigma de la cultura vasca, pero vamos a Cáceres, Salamanca o Argentina y la gente corea nuestras canciones en euskara». Canciones que resuenan mucho más vigentes, si cabe, que cuando fueron compuestas ya que, «estamos en una situación de regresión en cuanto a derechos y libertades donde a la gente, ya sea músicos, humoristas o periodistas, se les impide hacer su trabajo».

EN GUARDIA


Sobre el momento actual: «No nos podemos relajar porque cuando das por hecho derechos y avances hay gente que está dispuesta a quitártelos y a devolverte a la prehistoria. No conviene bajar la guardia».