2019/05/18

Amparo Lasheras
Periodista
Se sentarán en el Parlamento

La detención del histórico militante de ETA, Josu Urrutikoetxea, ha sido un golpe bajo e inesperado y, sin embargo, entra en la lógica desestabilizadora y resentida del Estado español para con el actual proyecto de la izquierda independentista. En 1971 se refugió en Iparralde y hasta la disolución de la organización armada, en 2018, su nombre ha formado parte de la historia de ETA y, por lo tanto, de la memoria de Euskal Herria. Es por eso que me van a permitir que cuente algo personal que tiene que ver con Josu. Una vez, escuché a Telesforo Monzón decir, dirigiéndose a la clase política de Gasteiz, «esos militantes, a los que hoy llamáis terroristas, serán elegidos y se sentarán en este Parlamento». En el otoño de 1998, Urrutikoetxea entraba por primera vez en la Cámara Vasca como parlamentario de Euskal Herritarrok. Cientos de periodistas se agolparon en el interior del Parlamento, ansiosos por recoger imágenes de Josu, aquel día el político más interesante del hemiciclo. Recordé las palabras de Monzón y me emocioné hasta el punto de olvidar que estaba allí para informar y no para llorar. Ante el asombro de policías, periodistas y de él mismo, me acerqué y le di un abrazo. El mismo que hoy le mandó desde estas líneas. La profesión de periodista está llena de sinsabores pero, a veces, proporciona emociones que se recuerdan siempre.