2019/06/13

59 municipios vascos han aprobado mociones contra el alejamiento

El portavoz de Sare, Joseba Azkarraga, señaló ayer que, durante el último año, 59 municipios de Hego Euskal Herria, en los que reside más del 70% de la ciudadanía vasca, han aprobado mociones contra el alejamiento de los presos y presas vascas. La lista puede aumentar en las próximas semanas ya que todavía no se ha cerrado la campaña.

Ion SALGADO|GASTEIZ
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59 municipios de Hego Euskal Herria, entre los que figuran las cuatro capitales, han aprobado en el último año mociones contra el alejamiento de los presos y presas vascas. Lo han hecho a instancias de Sare, que ha remitido a los consistorios una propuesta de resolución en la que se pide «una nueva política penitenciaria que evite un cumplimiento de penas privativas de libertad lejos de los lugares de arraigo social y familiar, facilitando la relación con sus familiares y en atención al bienestar de hijos e hijas menores de edad y en defensa de su derecho a estar con sus progenitores».

«Las juntas generales de los tres territorios, así como los parlamentos de Nafarroa y de Gasteiz, se han pronunciado claramente en favor del fin de la política penitenciaria de alejamiento y de la libertad de los presos enfermos, y ahora presentamos los datos de lo que hemos hecho a nivel municipal», señaló ayer en declaraciones a los medios de comunicación el portavoz de Sare, Joseba Azkarraga, que compareció en la Comisión de Derechos Humanos e Igualdad de la Cámara autonómica junto a Oihana Mujika, pareja de un represaliado.

Ella explicó ante los presentes los problemas generados por la política de alejamiento, que ha provocado ya 16 muertes. «Hace diez años que mi pareja está en la cárcel y esto ha condicionado mi día a día», apuntó antes de indicar que primero viajaba hasta la prisión de Fleury-Merogis, cerca de París, y ahora realiza los 1.300 kilómetros de ida y vuelta que separan Oiartzun de Herrera de La Mancha. Y lo hace con su hijo de seis años, uno de los 104 menores que se ven obligados a realizar largos viajes para pasar unos minutos junto a sus padres y madres.

«Odio y venganza»

«Hace pocos meses un preso que tenía un familiar enfermo fue trasladado a Zaballa, y mi hijo se llevó una sorpresa al enterarse de que había cárceles en Euskal Herria, y con la inocencia propia de un niño me preguntó por qué tenemos que viajar hasta Herrera la Mancha si hay una cárcel cerca de casa», destacó, y manifestó que, en su opinión, la vigencia de las medidas de excepción contra los presos y presas vascas evidencia «una respuesta basada en la venganza y en el odio». «Y no es la primera vez que las madres de estos niños hablamos de esta venganza y de este odio. De la violencia que sufren nuestros hijos e hijas, que no pueden estar con sus padres», añadió Mujika, que insistió en que es preciso avanzar y dar pasos entre diferentes para acabar con esta situación.

«Creemos que hay que construir este país, y es responsabilidad de todos y de todas construir una sociedad en la que vivamos mejor, y para ello es imprescindible dar una solución al problema de los presos. Eso no es un beneficio solo para los familiares o solo para una parte. Es un paso, y cada paso que demos hacia a una solución es beneficioso para todos. Toda la sociedad vasca sale ganando», afirmó, y preguntó «a quién beneficia que los familiares vivamos esta situación, a quién beneficia que nuestros hijos e hijas vivan sin padre o sin madre». En este sentido, saludó que se haya abierto un debate en torno a la convivencia y a la paz, «pero creo que debemos hacer una reflexión, y es que cuando nuestros hijos e hijas nos preguntan cuándo van a salir sus padres o sus madres de la cárcel, con la legislación que se les aplica, la única respuesta que se les puede dar es que saldrán dentro de 10, 20, 30 o 40 años».

Denunció que la política penitenciaria «les niega la esperanza de tener a sus padres o madres en casa algún día», y subrayó que si hay voluntad «mañana mismo puede cambiar esta situación». «Un político dijo que si desaparecía ETA al día siguiente se podía terminar con el alejamiento. Estamos esperando», remarcó en alusión a las declaraciones que ha realizado en diversas ocasiones Borja Sémper, del PP.

PP SE QUEDA SOLO


Todos los grupos parlamentarios coincidieron en la necesidad de implementar un nueva política penitenciaria. Solo el PP defendió la vigencia de las medidas de excepción.