2019/08/13

Open Arms acusa a Madrid de «ponerse de perfil» y alerta de la situación

El fundador de la ONG Proactiva Open Arms reprochó al ministro español de Fomento en funciones, José Luis Abalos, sus declaraciones en las que les acusaba de ir de «abanderados de la humanidad» y le recordó las multas y penas de cárcel a las que se arriesgan por su labor de rescate en el Mediterráneo. Ayer, dos mujeres con problemas de salud fueron evacuadas a Malta junto a familiares. 151 personas seguían a la espera de que les permitan desembarcar.

GARA|BARCELONA
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Responsables de la ONG catalana Proactiva Open Arms informaron de que dos mujeres con problemas de salud y familiares cercanos consiguieron ser evacuadas a Malta, mientras otras 151 personas seguían esperando autorización para poder desembarcar en un puerto seguro.

Una de ellas, «con problemas para valerse por sí misma» –según explicó la jefa de misión Anabel Montes–, fue trasladada junto a su hermana y su sobrino, mientras que la otra lo fue con su hija de once años, dos hermanas y su madre.

La organización humanitaria difundió un vídeo del momento en que se produjo la evacuación, entre los aplausos de los migrantes que siguen a bordo.

Desde Twitter, denunció «el abandono y la absoluta falta de humanidad» de Europa frente a esta situación. Advirtió de que, tras once días de navegación, la situación anímica a bordo «pende de un hilo».

«En términos físicos, la situación es mucho más que de cansancio, están exhaustos», dijo Montes sobre el estado de los migrantes, entre los que hay niños. El fundador de la ONG, Oscar Camps, alertó de que para la tarde de mañana las previsiones dan olas de dos metros. Rechazó, asimismo, las declaraciones del ministro de Fomento en funciones, José Luis Abalos, quien les acusó de ir de «abanderados de la humanidad». Le recordó las multas y penas de cárcel a las que se arriesgan por su labor humanitaria. «Ponemos en peligro el patrimonio de nuestras familias, porque las multas son inasumibles; la libertad porque podemos acabar en la cárcel y nuestros títulos profesionales; fíjese si no tomamos decisiones para desobedecer una especie de decreto que nos impide rescatar», remarcó.

Acusó a Madrid de «ponerse de perfil», al no haber pedido la intervención de la UE para tratar de desbloquear la situación.

El capitán del Open Arms, Marc Reig, solicitó por carta a la embajada española en Malta que dé asilo a los 31 menores rescatados en alta mar y designe un puerto para su traslado «dada la situación de incertidumbre en la que se encuentra el buque Open Arms, que permanece sine die en aguas internacionales».

En su escrito, filtrado por Efe, asegura que «cumplen las condiciones para ser reconocidos como refugiados» y que esta situación se puso en conocimiento del Tribunal de Menores y de la Procuraduría de Menores de Palermo sin obtener respuesta.

El profesor de derecho marítimo de la Universidad Politécnica de Catalunya y coordinador legal de Open Arms, Jaime Rodrigo de Larrucea, recordó que Italia y España han firmado y ratificado tanto la Convención del Derecho del Mar como el Convenio internacional sobre búsqueda y salvamento marítimos, que imponen la obligación de salvar a los náufragos.

Criticó que «España e Italia se tiran la pelota». Precisó que en alta mar no existe el término migrante, sino el de náufrago.

Montero lo mira de lejos

La ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, reiteró la postura del Gobierno con respecto al puerto donde deberían de desembarcar. Afirmó que «el barco debería acudir al puerto seguro más cercano a su alcance para que las personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad puedan ser atendidas para que no sufran consecuencias irremediables, e Italia y todos los países deben respetar la legalidad». Entrevistada en la cadena Ser, evitó responder por qué el Gobierno no ha instado aún a la Comisión Europea a activar un mecanismo de reparto de los migrantes.

COMO EL SEAWATCH


El coordinador legal de Open Arms, Jaime Rodrigo de Larrucea, indicó que si el bloqueo en alta mar continúa, el buque baraja «hacerse internar» en Italia, como hizo el Seawatch. Mientras, el Ocean Viking, de MSF y SOS Mediterranée, seguía también esperando puerto seguro con 356 personas a bordo.