2019/08/13

Raimundo Fitero
PIN

Mientras elucubramos sobre asuntos intangibles o prosaicos de alcance popular, algunos seres encriptados en sus destinos en el organigrama del sistema andan unos cuantos veranos por delante de nosotros. En Argentina le han dado un buen susto al gato Macri y lo ha hecho una dupla muy conocida por los tintineros: Fernández & Fernández. A estas alturas del día después, no se conocen los datos oficiales con exactitud. Por lo no se sabe si ha existido pucherazo, pero de existir no ha impedido que se transmita la derrota de ese ser melifluo, el tal Macri que ha llevado a su país, y sobre todo a su ciudadanía, a situaciones económicas de hace dos décadas. Lamentable gestión. Por cierto, estas elecciones, este PASO, es una de esas cosas imposibles de comprensión sin haber recibido influencias mamarias, de colegio y universidad del peronismo. No sirven para casi nada, pero aventuran casi todo.

Es algo importante que se solapa con el cierre del aeropuerto de Hong Kong ocupado por los manifestantes, es difícil rescatar una idea cabal. Se trata de un hub asiático de gran importancia. Parar ese aeropuerto es parar muchos vuelos, cientos de miles de pasajeros, toneladas de mercancías varadas. Una cosa seria. Una provocación para el gobierno chino. Atentos a la pantalla.

Otras pantallas que estarán atentos a nosotros. La banca quiere terminar con el PIN de seguridad de nuestras tarjetas y transacciones telemáticas. El PIN. ¿Se imaginan una vida sin PIN? Que tu teléfono te identifique por tu cara, su voz o, quizás, tu olor. Es un mundo que ya existe, pero que en breve será implantado universalmente. La máquina de fabricar novedades tecnológicas no para. Y hay que seguir consumiendo la última chuminada. Aunque únicamente sea fundamental para sus intereses. Pin y pan.