2019/10/04

Voluntarios hallan el cuerpo sin vida de Etxeandia en Austermin

La mejoría en las condiciones meteorológicas en Gorbeia permitieron ayer a los voluntarios rastrear áreas más escarpadas del macizo para localizar a José Miguel Etxeandia. Pasado el mediodía, tres de esas personas hallaron el cuerpo sin vida del expreso de Larrabetzu en una zona de barrancos de Austermin, donde se estima pudo caer.

Agustín GOIKOETXEA|bilbo
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El día despejado en Gorbeia hacía presagiar que ayer iba a ser una jornada determinante en la búsqueda de José Miguel Etxeandia Meabe, de 59 años, a quien se seguía la pista desde el lunes, después de que el domingo no regresara a su domicilio. Finalmente, los peores augurios se cumplieron alrededor del mediodía, al hallar un grupo de voluntarios larrabetzuarras a su convecino muerto.

Desde primera hora de la mañana, el amplio dispositivo en el que participaban la Unidad de Vigilancia y Rescate de la Ertzaintza, personal de Cruz Roja y DYA, junto a decenas de voluntarios, emprendieron el rastreo por aquellos espacios en que las dos jornadas anteriores había sido imposible adentrarse por la lluvia y la niebla.

En torno a las 12.45, el centro de mando recibió el aviso de que tres voluntarios habían encontrado el cuerpo sin vida del montañero en los barrancos de Austermin, pasado Lekanda. La primera hipótesis, que tendrá que ser ratificada una vez se realice la autopsia al cadáver, es que a Etxeandia se le echó la noche cuando trataba de descender de Gorbeia y sufrió un accidente en esta zona escarpada.

Quienes lo descubrieron ya habían estado el martes a la tarde por las inmediaciones del lugar pero desistieron de adentrarse por la falta de visibilidad. Formaban parte de uno de los cuatro grupos de 8 personas que se conformaron ese día. Caminaron por la zona superior de Austermin, donde no encontraron ninguna pista, y también pensaron en descender, aunque no lo hicieron por precaución.

La lluvia y la niebla complicaron la tarea para estos voluntarios, uno de ellos bombero, al que acompañaban otras personas con experiencia en la escalada. Por ello, el grupo decidió ayer volver a ese espacio del macizo calcáreo de Itxina. En las dos jornadas anteriores, agentes de la Unidad de Vigilancia y Rescate de la Ertzaintza con dos perros habían inspeccionado las numerosas simas que hay en busca de pistas sobre el paradero del desaparecido.

En un día soleado, los tres voluntarios descendieron con más facilidad y no tardaron en encontrar el cuerpo sin vida del malogrado montañero. Los primero indicios apuntan a que sufrió una fatal caída.

La conmoción invadió a Larrabetzu, de donde era natural, así como en Bilbao la Vieja, donde residía el fallecido desde poco después de que fuera excarcelado a finales de 2015.

Preparar el acto de despedida

Las muestras de condolencia se sucedieron. «Son momentos tristes», declaró en las redes sociales Iñigo Gaztelu, alcalde de Larrabetzu (EH Bildu), en un mensaje en el que anunció una asamblea que llevaron a cabo a la tarde. En ella, se aportaron detalles del hallazgo y se avanzó en los preparativos para el previsible acto de despedida a Etxeandia una vez sea posible.

Arkaitz Rodríguez, secretario general de Sortu, trasladó el duelo a familiares, amigos y todo el pueblo de Larrabetzu: «Hunkituta gaude ezker abertzaleko kideok. Adiorik ez, lagun», indicó en Twitter.

José Miguel Etxeandia estuvo preso desde 2003 tras ser detenido en México y entregado a la Policía española. Su periplo carcelario fue muy complejo por problemas graves de salud de carácter síquico, pese a lo cual se le mantuvo en régimen de aislamiento desde mayo hasta octubre de 2011 y su excarcelación se denegó repetidamente.

Poco después de recuperar la libertad, en la manifestación por los presos de Bilbo de 2016, Etxeandia explicaba a ‘‘Berria’’ que incluso el sicólogo de la cárcel le había manifestado que en el régimen en que se encontraba era imposible que su situación mejorara. José Miguel Etxeandia compartió aquella entrevista con otra exprisionera enferma, Gotzone López de Luzuriaga, y Jon Kirru Iparragirre, hermano del preso Ibon Iparragirre.