2019/12/04

Orellana ya es el chileno con más partidos en la Liga

El jugador armero ha superado el número de encuentros que tenía el exportero de la Real Claudio Bravo.

GARA
1204_kir_p025f01

Fabián Orellana ha logrado batir el número de partidos de un futbolista chileno en la Liga. Lo hizo hace dos jornadas ante el Alavés y este pasado domingo sumó otro más para seguir alejándose del jugador que hasta hace poco reinaba en este particular podio, el exportero de la Real Claudio Bravo. Con 234 partidos, supera los 232 del guardameta que militó en la Liga desde 2006 hasta 2016.

Orellana aterrizó en el Estado español en la temporada 2009-/10, cedido por el Udinese al Xerez y una más tarde recaló en las mismas condiciones en el Granada, club con el que estaba vinculado el italiano. Aunque el Granada se hizo con la propiedad del jugador en 2011, fue cedido con opción de compra al Celta, si bien regresó al club andaluz temporalmente en junio de 2012 puesto que el club vigués no se quedó con él en propiedad hasta enero de 2013.

Militó en el Celta con éxito hasta enero de 2017, cuando el técnico argentino Eduardo Berizzo lo apartó del equipo, siendo cedido con obligación de compra al Valencia pocos días después en el mercado invernal. Sin embargo, nada más llegar Marcelino García le descartó y la entidad de Mestalla lo cedió por una temporada al Eibar con la obligatoriedad de compra por 2 millones de euros si el club armero lograba la permanencia.

En las estadísticas Orellana es el quinto en la clasificación de goleadores chilenos en la Liga estatal, por detrás de Iván Zamorano, Alexis Sánchez, Jorge Contreras y Francisco Molina.

La estabilidad que necesitaba

Orellana, una persona de marcado carácter, ha encontrado en el Eibar y en Mendilibar la estabilidad que necesitaba, en una temporada en la que está siendo el mejor jugador azulgrana.

José Luis Mendilibar lo calificó de forma cariñosa como un «ratoncito verde, una especie rara que nunca sabes por dónde te va a salir en el campo», y añadió que había que «entender» al chileno, hablando de su peculiar forma de ser, porque, de lo contrario, «te puede mandar a tomar por saco».