2013/11/12

Jon Odriozola
Periodista
Tipicoleando (aspaldiko)

Tip: «Tengo entendido que fue usted condenado a tres mil años por robar ideas en un supermercado ideológico». Coll: «Así es, y de esos tres mil años `solo' he cumplido la mitad, divida usted»

Tip: «¡Coll, buen hombre, a mis brazos!». Coll: «¡Tip, criatura, dichosos los ojos!». Tip: «¡Cuánto tiempo `silvestre'!». Coll: «Lo pispo digo». Tip: «No somos nada». Coll: «A mí me lo va a decir». Tip: «A usted, a usted se lo digo, pelafustán». Coll: «Ah, creía...». Tip: «Le hacía a usted en la cárcel». Coll: «Acabo de salir hace un cuarto de hora según el meridiano de gringüich». Tip: «Asombroso, usted siempre metiendo horas». Coll: «Es que como en casa...». Tip: «En la cárcel, quiere usted decir». Coll: «Claro, ¿por quién me toma?». Tip: «Tengo entendido que fue usted condenado a tres mil años por robar ideas en un supermercado ideológico». Coll: «Así es, y de esos tres mil años `solo' he cumplido la mitad, divida usted». Tip: «Pues está usted hecho un chaval, pillastre, arrapiezo, zascandil». «Coll: «No siga, que me ruborizo y soy daltónico». Tip: «Pues yo creía que `solo' se chupó usted veintitantos años de caldero, nada si lo comparamos con la edad del Universo». Coll: «No, esos son los años que se comió un quinqui de Barakaldo por robar una gallina para hacer un caldo con un tebeo y una sopa de letras con acento circunflejo». Tip: «¡Qué horror, qué horrible delito!». Coll:pues ya ve».

Tip: «Conocí su caso estando en un mundo libre según se mira al fondo a la derecha donde respetabilísimas personas metamorfoseadas en `víctimas' se escandalizaban, como perros rabiosos, de que usted cumpliera `solo' una porrada de años, que diría mi abuela, y no los tres mil según no sé qué doctrina. También se quejaban, justificadísimamente, de que debe de haber un expreso político que no cumple con su obligación de morirse y se la pasa tomando potes como un descosido,una mala persona sin criterio». Coll: «Es que no se puede comparar estar `solo' veintitantos años con tres mil como yo, ¡dónde va a parar!». Tip: «En efecto, usted nos cuesta un ojo de la cara a los honrados contribuyentes, y a nuestros nietos un riñón, dado lo copioso de su condena». Coll: «Y vergüenza me da ser una carga para el contribuyente, no se crea usted, que yo tengo sentimientos, ¡soy una carga para el Estado de Derecho y la democracia y la madre que me parió!». Tip: «Chinchín». Coll: «Feliz Navidad». Tip: «¿Tan pronto?». Coll: «Es que en el txabolo se pierde la noción del tiempo». Tip: «¿Qué hora es, a todo esto?». Coll: «Y pico». Tip: «Admirable precisión». Coll: «La hora del té». Tip: «O sea las faiocló». Coll: «Si usted lo dice...».

Tip: «Vaya,vaya,vaya...». Coll: «Eso es mucho decir». Tip: «No se me pase de listo, padarra». Coll: «Fíjese si seré listo que me he pasado mil quinientos años en la cárcel engañando a las víctimas del terrorismo de estado, que otro no he conocido en mis carnes, después de ser torturado, hacer huelgas de hambre, vapuleado en Las Salesas, condenado en juicios farsa, intervenida la correspondencia, sin poder ni ir al funeral de mis deudos, recibiendo partes por no dejarme pisar... jajajá, les he engañado a todos, y ahora estoy en la calle después de estar `solo' la mitad de mi vida». Tip: «Desde luego, usted engañando al personal se las pinta solo, qué bárbaro...». Coll: «Pues hay canallas a los que les parece poco, para mí que cobran guita, oiga...». Tip: «Calle, por Dios, calle usted, criatura...».