2013/11/14

La familia reclama que se impute a «Ugarteko» y otros mandos policiales

La familia de Iñigo Cabacas considera «insuficiente» que se impute tan solo a cuatro agentes de la Ertzaintza que participaron en el operativo que acabó con la vida del joven. Estiman que existen indicios para hacer lo propio con el mando que ordenó la actuación, «Ugarteko».

Agustín GOIKOETXEA BILBO
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Los abogados de la familia Cabacas Lizeranzu interpusieron ayer un recurso de reforma contra el auto del Juzgado de Instrucción número 10 de Bilbo que solo atribuye responsabilidades penales a tres policías autonómicos que reconocieron haber disparado pelotas de goma en el callejón de María Díaz de Haro y al suboficial al mando de la furgoneta. En su opinión, tal y como explicó Jone Goirizelaia, hay indicios de que más ertzainas -entre ellos quien ordenó la carga desde la comisaría de Deustua, a quien se identifica como «Ugarteko»- tuvieron relación con los hechos que acabaron con la vida del joven aficionado rojiblanco.

Goirizelaia recordó que fue ese mando -que posee el número de identificación profesional 3.316- quien, sin atender a las explicaciones de los ertzainas que estaban en los aledaños de la herriko taberna de Indautxu, instó repetidamente a «entrar en el callejón con todo lo que tenemos». «Si no se da la orden, no se entra, y si no se entra, no se dispara, y si no se dispara, no se mata», enfatizó la letrada para justificar la «relevancia penal» de la orden dada por el superior de la comisaría deustuarra.

Atribuyó al responsable del operativo policial dentro y fuera del estadio de fútbol bilbaino un papel «básico y fundamental» en lo que sucedió aquella noche del 5 de abril de 2011. Fue el suboficial inculpado el que, según se recoge en las comunicaciones internas difundidas por GARA y NAIZ, comunicó a «Ugarteko» que no había altercados en las inmediaciones de la herriko. A pesar de que hay pruebas de la relación directa de «Ugarteko» con la carga mortal, la juez no le considera responsable penal, sino a quien dio la «orden directa», el suboficial al mando de la furgoneta.

La letrada de la acusación particular añadió que espera que la juez Ana Torres atienda su petición para que se practiquen más diligencias, como solicitaron en un escrito en julio tras año y medio de dilatada instrucción. A ese escrito es al que ha respondido la titular del juzgado con un auto que, a juicio de Goirizelaia, «es un paso adelante en la dirección correcta porque hasta este momento no había imputados, pero es insuficiente porque faltan personas que tendrían que estar».

La inculpación no se debería quedar en otros policías autonómicos que estuvieron en el lugar y dispararon; también la extienden a los responsables políticos que participaron en las reuniones en las que se preparó el operativo de seguridad para el partido en San Mamés entre Athletic y Schalke 04. La abogada de la familia Cabacas Lizeranzu señaló que tienen constancia de esos encuentros y conocen quienes participaron; entre ellos, el exviceconsejero de Interior Miguel Buen y el exdirector de la Ertzaintza José Antonio Varela.

Goirizelaia señaló que esperan que el fallo a su recurso de reforma se conozca en el plazo de un mes y que se acepten sus argumentos. En el caso «improbable» de que sea desestimado, su última opción sería apelar a la Audiencia de Bizkaia. No obstante, la abogada aclaró que tienen abierta la posibilidad de presentar un escrito con nuevas imputaciones ante el Juzgado de Instrucción número 10 de Bilbo.

Los padres denuncian el «olvido» de cargos del PNV

Manu Cabacas y Fina Lizeranzu tuvieron ayer duras palabras para los cargos institucionales del PNV, a los que acusaron de tratarles «como si tuvieran la peste». En especial, el padre arremetió contra el comportamiento del Ejecutivo de Lakua, tanto con el de Patxi López como con el de Iñigo Urkullu, a quienes acusaron de no hacer «nada de nada» para esclarecer todo lo que rodeó a la muerte de su hijo y para establecer las oportunas responsabilidades penales. «Solo palabras», enfatizó visiblemente dolido por el papel jugado por burukides como Andoni Ortuzar o Itxaso Atutxa.

«¿Qué hubiese pasado si fuese mi hijo el que hubiera matado a un ertzaina? ¿Estaría en la calle?», se preguntó Manu Cabacas al denunciar que no se hayan depurado responsabilidades en el seno de la Policía autonómica y que los mandos implicados sigan ocupando cargos importantes en su estructura. Fina Lizeranzu incidió en que no hayan sido identificados todos los implicados.

«Ni apoyo ni ánimos, ni siquiera nos han invitado al reciente acto de homenaje a las víctimas. Mi hijo -subrayó el padre de Iñigo Cabacas- es otra víctima, no murió de un catarro». «La muerte de Iñigo nos ha arrancado las entrañas», confesó la madre, quien dijo sentirse «olvidada» por las distintas instancias implicadas en el esclarecimiento del caso. A.G.