2013/11/14

EDITORIALA
Una buena noticia que invita a mirar al futuro

El acuerdo alcanzado por el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa y la UTE adjudicataria de las obras de la incineradora de Zubieta es una buena noticia tanto para los vecinos del enclave como para el conjunto de los guipuzcoanos, que se ven librados de un proyecto perjudicial para el medio ambiente y lesivo para las arcas públicas. Es positivo, además, porque descartada la opción de la planta se abre una oportunidad de enfocar el debate de los residuos de forma más sosegada y libre de los intereses económicos y políticos proyectados sobre esta infraestructura.

Con la rescisión del contrato, Bildu cumple uno de sus principales compromisos electorales, y lo hace después de recorrer un camino trabado y lleno de obstáculos como consecuencia del blindaje con el que los anteriores gestores de la Diputación dotaron a las empresas constructoras. Al final, serán indemnizadas con 8,19 millones de euros, una cantidad sensiblemente inferior a los 24 millones de los que se habló en un principio pero innecesaria si los responsables de GHK no se hubieran apresurado a cerrar las adjudicaciones y los acuerdos de financiación poco antes de las elecciones municipales y forales de 2011. Este sentido, resultan de un cinismo sorprendente declaraciones como las realizadas por Denis Itxaso, quien habló de «derroche» y acusó a la institución foral de malgastar «el dinero entregado por la ciudadanía para construir las plantas». El representante del PSE olvida que a la ciudadanía no se le ha preguntado si quería que con su dinero se construyera una incineradora y omite que cuando se promovió la obra la principal fuerza política de Gipuzkoa no estaba representada en las Juntas Generales.

En todo caso, este acuerdo es una invitación a mirar al futuro, a no perder más tiempo en reproches y consensuar un plan de gestión de residuos que aparque la pugna partidista sobre esta materia, que no hace más que generar tensiones innecesarias y dificultar el camino compartido por la mayoría de los guipuzcoanos.