2013/12/01

Kronika
POLÉMICA TRAS EL INFORME DE LA GUARDIA CIVIL
Entre UPN y la caverna: dos semanas de despropósito contra el modelo D

Desde que «Diario de Navarra» abrió fuego con el primer artículo contra las ikastolas públicas navarras hasta la sucesión de reportajes elaborados por la prensa de la caverna madrileña han transcurrido dos semanas de despropósito absoluto. Vienen marcadas por un supuesto informe de la Guardia Civil y la insistencia del diputado de UPN Carlos Salvador en darle publicidad.

Alberto PRADILLA
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El TITULAR. «Diario de Navarra» llegó a titular así el apoyo parlamentario en Nafarroa a los docentes: «Nacionalistas e I-E defienden que pederastas y etarras puedan dar clases». Este tratamiento en el primer diario navarro generó un importante malestar.

Ni confirmaba ni desmentía. Carlos Salvador, interrogado en los pasillos del Congreso el pasado jueves, no quiso concretar si tenía o había visto siquierea ese supuesto informe de la Guardia Civil en el que se fiscaliza la educación pública en euskara en Nafarroa y se asegura que la izquierda abertzale está «infiltrada» en este modelo educativo. El portavoz unionista imprimió a su respuesta un tono misterioso y, no sin ironía, recomendó preguntar a otras fuentes. Tampoco quiso dar detalles sobre las supuestas iniciativas que desarrollará UPN en el ámbito educativo y que ha tratado con los ministerios españoles de Interior, Justicia y Educación. Nada ha trascendido y parece evidente que la formación que lidera Yolanda Barcina, tocada pero no hundida, dosificará las informaciones para sacar el mayor partido a un ambiente enrarecido. El ruido ha sido, precisamente, lo único que ha quedado claro tras dos semanas de filtraciones disparatadas. Fuegos artificiales seguidos con vehemencia desde la prensa ultra de Madrid pero que se han vuelto en contra de UPN.

El viernes 15 de noviembre se abrió la veda. Fue en ``Diario de Navarra'', haciendo referencia a un supuesto informe de la Guardia Civil que apadrinaba la teoría de la «estrategia de la izquierda abertzale para utilizar la educación pública en euskara». Sin dar más detalles, el reportaje afirmaba que un 5% de los docentes tiene «vínculos con ETA» y otro 25%, «con la izquierda abertzale». Ni explicaba cuál había sido el criterio para realizar la investigación ni, sobre todo, quién había ordenado al instituto armado esta vigilancia.

También es cierto que el artículo apenas tuvo impacto en Nafarroa, y ello pese a que, rápidamente, UPN anunció su deseo de «tomar medidas».

Artículo subrayado

El martes 19, casi al mismo tiempo que UPyD defendía ante el pleno del Congreso su moción para denegar el paro a los presos «no arrepentidos», Salvador anunciaba una rueda de prensa para dar a conocer iniciativas de su formación como respuesta a ``Diario de Navarra''. No hizo nada de eso. En realidad, a lo que se limitó fue a presentar el artículo del rotativo de Cordovilla, cuya fotocopia, subrayada en fosforito, esgrimió. Por simplificar: el diputado de UPN en Madrid había ofrecido una rueda de prensa para presentar a los medios el texto escrito cuatro días antes por un periódico de Nafarroa.

Como el artículo no lo especificaba, Salvador fue interrogado acerca de esos porcentajes, que él también se encargó de repetir. «Cuando habla de `vínculos', ¿se refiere a personas que han cometido delitos relacionados con ETA o a simples opiniones?», se le preguntó. «Importan menos las opiniones; lo que importa es la estrategia de unas personas que han decidido pervertir la educación en Navarra», es lo único que acertó a responder. Tampoco dio pistas sobre sus próximos movimientos.

El ruido se va de las manos

El eco de la rueda de prensa en los medios digitales ya apuntaba a que Salvador había logrado el tanto buscado: sacar la cabeza entre el ruido informativo. «El Mundo», «Abc» y «La Razón» dieron comienzo a una campaña contra la educación pública en euskara en Nafarroa basándose en ese documento, que tuvo su momento álgido con el programa realizado por Intereconomía en el que se grababa sin permiso en el Instituto Iturrama de Iruñea. No obstante, mientras la caverna mediática ponía énfasis en la supuesta vinculación con la izquierda abertzale del 26% de los docentes (siempre según este informe fantasmal), cada vez más voces en Nafarroa se preguntaban por la razón por la que el instituto armado vigilaba y elaboraba un censo sobre profesores de la red pública navarra.

Las competencias

Resulta paradójico que, ostentando el Gobierno de Nafarroa y, por lo tanto, las competencias en Educación, UPN recurriera a Madrid para airear el informe. Y donde encontró eco fue, precisamente, en la caverna mediática madrileña, que puso su diana en el instituto Iturrama. El pasado lunes, un equipo de Intereconomía se desplazaba allí para realizar un reportaje después de que un periódico lo señalase nombrando a varios exalumnos que, posteriormente, habían sido arrestados dentro del conflicto político. Los periodistas de la cadena de extrema derecha grabaron a menores de edad sin su permiso e incluso filmaron el interior del centro, pese a que se les había advertido explícitamente contra ello. Fuentes de Iturrama señalaron a este periódico el «susto» con el que recibieron a un equipo que, en todo momento, exhibió su intención de buscar la confrontación.

El Consejo Escolar emitió un comunicado reivindicando su labor educativa e informando de que ha puesto el caso en manos del departamento de Educación. Según pudo saber GARA, todavía no hay respuesta. Teniendo en cuenta que fue UPN quien dio alas a este movimiento mediático ultra contra el sistema educativo navarro, parece difícil que el consejero José Iribas, que solo acertó a reconocer que había visto unas fotocopias, pueda ejercer como correspondería a su cargo. La pregunta está en por qué UPN decidió llevar a Madrid una pelea cuya segunda vuelta se jugaba en Nafarroa. Con Yolanda Barcina cuestionada y UPN en declive, parece que jugar la baza de la confrontación con el «que vienen los vascos» se ha convertido en el único recurso. Pero incluso esa jugada se le ha vuelto en contra.