Elkarrizketa
Ander Okamika
Ciclista del Burgos BH

«La pandemia me ha dado la oportunidad de adaptarme y dar el salto al ciclismo profesional»

El caso de Ander Okamika es único en el ciclismo vasco. Nadie pasa a profesionales con 27 años con tan pocas carreras como amateur. También como deportista, porque desde niño le atrajo el triatlón y desde cadetes hasta este año se centró en esta modalidad que combina natación, ciclismo y atletismo.

Ander Okamika, con el maillot del Netllar con el que se ha centrado en el ciclismo. (NAIZ)
Ander Okamika, con el maillot del Netllar con el que se ha centrado en el ciclismo. (NAIZ)

Ander Okamika (Lekeitio, 1993) es uno de los pocos que han podido encontrar en la tragedia de la pandemia del coronavirus una oportunidad. En lugar de resignarse a quedarse sin competir por la suspensión de las pruebas de triatlón en las que había centrado su carrera deportiva, ha participado en todas las carreras ciclistas en las que ha podido hacerlo y, tras alcanzar dos medallas en el estatal que corrió con los profesionales en Jaén, se ha ganado el paso al profesionalismo con el Burgos BH para 2021, en el que podrá participar en la Itzulia que tantos años ha visto en la carretera.

Su caso es único desde niño porque no es normal empezar en los triatlones con nueve años y dedicarse por completo desde cadetes.
Es un poco raro porque empecé hace doce años. En Lekeitio hay un club de triatlón que trabaja con chavales desde pequeños y en junio siempre se ha organizado un triatlón sprint al que han venido extranjeros de buen nivel que han llegado a competir en los Juegos Olímpicos. Esos dos factores me han hecho volcarme en el triatlón y centrarme en este deporte.

¿Qué destacaría de su trayectoria como triatleta?
Hasta 2016 tenía un cierto nivel, competía en Euskal Herria y ganaba bastantes carreras, pero nunca tenía el horizonte de abrirme a carreras estatales e internacionales hasta que en 2017 se creó el que ha sido mi club, Alusigma Peñota Dental. Me centré más en los entrenamientos de triatlón y en 2018 tuve un accidente grave, el 1 de mayo. Parecía que iba a tener que dejar a un lado el deporte y fue un punto de inflexión.

Mi mentalidad cambió, me centré más en el triatlón, en ser deportista de alto rendimiento. Ese mismo año en agosto logré el subcampoenato de España de triatlón de larga distancia y en 2019 vinieron mis mejores resultados al ganar el estatal de media distancia en Ibiza, participar en el Mundial de Pontevedra y ser tercero en el triatlón de Zarautz.

Hasta que llega la pandemia este año y lo cambia todo...
En un principio en 2020 tenía objetivos diferentes a nivel estatal e internacional y con la pandemia seguí entrenándome en casa para el triatlón con una cinta para correr, un rodillo para la bicicleta y ejercicios de natación.

Pero en mayo-junio llegó una época en la que andaba desanimado porque seguía entrenándome y se iban suspendiendo todas las competiciones de triatlón que tenía como objetivos importantes. Mi director Pablo García habló con el equipo amateur Netllar Telecom para que compitiera en las pruebas élites y sub'23 y así fui a la Vuelta a Zamora.

En mayo-junio llegó una época en la que andaba desanimado porque seguía entrenándome y se iban suspendiendo todas las competiciones de triatlón

Y en su primera prueba acaba duodécimo en la general con los mejores de la categoría...
Fue la primera carrera post confinamiento y por ello acudieron los mejores corredores sub'23 y elites y tuvo muchísimo nivel. El ciclismo era mi segmento fuerte en el triatlón, pero nunca me había visto en un pelotón disputando carreras de ese nivel. Algunos años como preparación para el triatlón me saqué la licencia como independiente y corrí alguna carrera, la última en Urraki en 2016, que ganó Carapaz, al día siguiente de ganar yo el triatlón de Bermeo.

Su consagración llegó en los campeonatos estatales de Jaén, donde ganó la medalla de oro élite en la crono y la plata en la línea tras ser decimonoveno y décimocuarto con los profesionales...

En un principio no tenía pensado ir a los campeonatos de España, pero como tenía bici de contrarreloj, Netllar me propuso participar en la crono y, una vez allí, decidió darme esa oportunidad de competir contra profesionales en las dos carreras. No lo dudé porque es el sueño de mucha gente. Decidimos centrarnos en el ciclismo porque no había ningún triatlón que mereciera la pena y ver hasta donde podía llegar, y a principios de agosto hicimos una planificación de tres semanas para participar en los campeonatos de España.

Sabía que llegaba muy fuerte porque lograba muy buenos datos en los entrenamientos, mejores que nunca, y mi entrenador confíaba en mí, pero al medirme con profesionales y los mejores amateurs que quieren dar el paso a profesionales, no sabía donde estaba con respecto a ellos.

Me planteé dar mi mejor versión, lograr mis mejores datos personales y la crono me venía bien porque era dura, con desnivel. Me amoldo mejor que en cronos muy planas porque viviendo en Lekeitio no tengo terreno llano y voy mejor en recorridos rompepiernas. Hice una crono muy buena, con muy buenos datos y sorprendentemente pude lograr la medalla de oro.

¿Pero no le da más valor aún a la carrera en línea?
La crono fue un chute de motivación porque fue muy dura, con 45 kilómetros y mil metros de desnivel en Jaén, que en agosto hacia mucho calor. Setenta minutos a tope. En 48 horas recuperé bastante bien para correr 180 kilómetros con 3.000 metros de desnivel y mucho calor desde la segunda hora de carrera. Fue muy exigente por el recorrido y por la temperatura, de resistencia total. De alimentarse bien y de aguantar lo máximo posible.

La estrategia salió perfecta, pude aguantar hasta la última subida con los mejores. Allí era un sálvese quien pueda, intenté fijarme sobre todo en los élites, se me escapó Samuel Blanco, no pude seguirlo, pero me quedé más que satisfecho con esa segunda plaza en élite y 14ª con los profesionales. Fue un resultado inesperado también porque nunca había corrido una carrera de esas características.

Luego quedó quinto en la general de la Vuelta a Cantabria con el mismo tiempo que el ganador Xabier Berasategi y en la Vuelta a Alicante, donde ganó la primera etapa y solo perdió el liderato por una desgracia en la última...
En la primera etapa pude ganar en un recorrido muy exigente con gente muy buena. Por un percance no se pudo ganar la vuelta, pero en global estoy muy contento con todos los resultados y la experiencia en todas las carreras.

Estoy más que contento con poder vivir esta nueva experiencia y dar el salto al profesionalismo porque el ciclismo ofrece condiciones económicas mucho mejores que el triatlón

Su caso es similar al de Javier Romo, otro triatleta que también ganó el estatal sub'23 y ha pasado al World Tour con Astana...
Por las circunstancia de la vida uno tiene que reinventarse al no haber triatlones. Ha salido la oportunidad de competir en el ciclismo y estoy más que contento con poder vivir esta nueva experiencia y dar el salto al profesionalismo porque el ciclismo ofrece condiciones económicas mucho mejores que el triatlón a día de hoy.

Tengo muy buena relación con Amets Txurruka y, viendo los resultados del campeonato de España, nos planteamos tocar la puerta de equipos profesionales para dar el salto. Estoy muy agradecido a Amets porque conoce el mundillo y habló con Jorge Azanza para el Euskaltel, con el Caja Rural, con Kern Pharma y con Burgos BH, por el que he fichado porque estuve con Rubén Pérez en la Vuelta a Cantabria y desde el principio ha habido muy buen entendimiento.

Estuvieron dispuestos a apostar por mí, creen que puedo tener muy buena trayectoria en el ciclismo y al ver que apostaban por mí y me daban la confianza decidimos fichar para el Burgos. Me ha parecido un equipo muy profesional, con ideas y objetivos claros. Tenemos la primera concéntración el 18 de enero en Almuñécar y de allí partimos directo a arrancar la temporada en Mallorca. He fichado por un año. Esperemos aprovecharlo y seguir unos años más en el ciclismo.

Si le dicen hace ahora un año que va a ser ciclista profesional...

Hace un año en diciembre me dicen que va a haber una pandemia mundial y correría en un equipo como el Burgos y no me lo creo. Son circunstancias de la vida. Han venido así, nos hemos intentado amoldar lo mejor posible y la pandemia me ha dado la oportunidad de dar el salto al ciclismo profesional.

Al ser el único vasco del Burgos es casi seguro que correrá la Itzulia...

Correr cualquier carrera World Tour sería un sueño y uno de los objetivos de este año debería ser poder correr alguna. La Itzulia es una carrera que has visto por televisión, en la carretera en Arrate o cuando pasaba por Lekeitio, y poder estar en el pelotón en ella es un sueño.