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Londres

Calculan que un calentamiento global de 4ºC colapsaría las plataformas de hielo de la Antártida

Si las temperaturas globales alcanzan los 4°C por encima de los niveles preindustriales, más de un tercio de la superficie de las plataformas de hielo de la Antártida correría el riesgo de derrumbarse en el mar. Es la conclusión de un estudio de la Universidad de Reading, en Inglaterra.

El borde de la plataforma de hielo Ekström en diciembre de 2002. (Hannes GROBE | Wikipedia)
El borde de la plataforma de hielo Ekström en diciembre de 2002. (Hannes GROBE/Wikipedia)

La Universidad de Reading ha llevado a cabo el estudio más detallado realizado hasta ahora para predecir la vulnerabilidad de las vastas plataformas flotantes de hielo que rodean la Antártida ante los colapsos provocados por el deshielo y la escorrentía, a medida que el cambio climático dé lugar al aumento de las temperaturas.

Estas plataformas son gruesas capas de hielo flotantes permanentes adheridas a zonas de la costa. Se forman donde los glaciares que fluyen desde la tierra se encuentran con el mar.

El estudio indica que el 34% de la superficie de todas las plataformas de hielo de la Antártida (alrededor de medio millón de kilómetros cuadrados), incluido el 67% de la superficie de las plataformas de la península Antártica (la zona más próxima a Sudamérica), estaría en riesgo de desestabilización con un calentamiento de 4°C.

Limitar el aumento de la temperatura global a 2°C reduciría a la mitad el área de riesgo y evitaría un aumento significativo del nivel del mar.

Un corcho gigante a punto de saltar

Los investigadores han identificado a Larsen C (la mayor plataforma de hielo que queda en la península, que se dividió para formar el enorme iceberg A68 en 2017) como una de las cuatro plataformas de hielo que estarían especialmente amenazadas en un clima más cálido.

La doctora Ella Gilbert, del Departamento de Meteorología de la Universidad de Reading, explica que «las plataformas de hielo son importantes amortiguadores que impiden que los glaciares terrestres fluyan libremente hacia el océano y contribuyan al aumento del nivel del mar. Cuando se derrumban –prosigue–, es como si se quitara un corcho gigante de una botella, permitiendo que cantidades inimaginables de agua de los glaciares se viertan en el mar».

«Sabemos que cuando el hielo derretido se acumula en la superficie de las plataformas, puede hacer que se fracturen y colapsen de forma espectacular –continúa–. Las investigaciones anteriores nos han proporcionado un panorama más amplio en cuanto a la predicción del declive de las plataformas de hielo de la Antártida, pero nuestro nuevo estudio utiliza las últimas técnicas de modelización para completar los detalles más finos y proporcionar proyecciones más precisas».

Distintos modelos climáticos

La doctora resalta que «los resultados ponen de relieve la importancia de limitar el aumento de la temperatura global como se establece en el Acuerdo de París si queremos evitar las peores consecuencias del cambio climático, incluyendo el aumento del nivel del mar».

El nuevo estudio ha utilizado modelos climáticos regionales de última generación y alta resolución para predecir con más detalle que antes el impacto del aumento del deshielo y la escorrentía de agua en la estabilidad de las plataformas de hielo.

La vulnerabilidad de las plataformas a causa de este proceso de fractura se predijo en escenarios de calentamiento global de 1,5°C, 2°C y 4°C, todos ellos posibles este siglo.

Todos los veranos, el hielo de la superficie de la plataforma se derrite y se escurre hacia los pequeños huecos de aire de la capa de nieve inferior, donde se vuelve a congelar.

Sin embargo, en los años en los que se derrite mucho pero nieva poco, el agua se acumula en la superficie o fluye hacia las grietas, profundizándolas y ampliándolas hasta que la plataforma de hielo acaba por fracturarse y colapsar en el mar.

Si el agua se acumula en la superficie de la plataforma, eso sugiere que podría ser vulnerable a un colapso de este tipo.

El preocupante antecedente de 2002

Esto es lo que ocurrió con la plataforma de hielo Larsen B en 2002, que se fracturó tras varios años de temperaturas cálidas en verano.

Su colapso provocó la aceleración de los glaciares situados detrás de la plataforma de hielo, perdiendo miles de millones de toneladas de hielo en el mar.

Los investigadores han identificado las plataformas Larsen C, Shackleton, Pine Island y Wilkins como las de mayor riesgo bajo un calentamiento de 4°C, debido a su geografía y a la importante escorrentía prevista en esas zonas.

La doctora Gilbert advierte de que «si las temperaturas siguen aumentando al ritmo actual, es posible que perdamos más plataformas de hielo antárticas en las próximas décadas. Limitar el calentamiento no solo será bueno para la Antártida: preservar las plataformas de hielo significa una menor subida del nivel del mar a nivel mundial, y eso es bueno para todos».