Villarreal y Manchester United se verán las caras el día 26 en la final de la Europa League

Unai Emery, con su Villarreal, le ha ganado la batalla de banquillos a Mikel Arteta y su Arsenal (1-2 en la ida y 0-0 en la vuelta), mientras que los ingleses del United han hecho bueno el resultado de la ida (6-2) para perder contra la Roma en la vuelta jugada en la capital italiana (3-2).

Los técnicos vascos Unai Emery y Mikel Arteta se saludan antes del Arsenal-Villarreal de Europa League. (Adrian DENNIS/AFP)
Los técnicos vascos Unai Emery y Mikel Arteta se saludan antes del Arsenal-Villarreal de Europa League. (Adrian DENNIS/AFP)

La final de la Europa League del 26 de mayo en Gdansk (Polonia) ya tiene finalistas. Manchester United y Villarreal se verán las caras por este título que otorgará plaza directa para la Champions League de la próxima temporada.

La Premier League y Manchester están de enhorabuena, ya que los dos equipos de la ciudad inglesa están en una final continental. Si bien el City de Pep Guardiola jugará su primera final de Champions ante otro británico como el Chelsea, el United –verdugo de la Real Sociedad en esta Europa League– se jugará el trofeo de la segunda máxima competición europea.

Su rival en esa final será un Villarreal comandado por el hondarribiarra Unai Emery, asiduo a finales de la Europa League. Ya ha ganado tres de manera consecutiva con el Sevilla (2014, 2015 y 2016), además de ser subcampeón con el Arsenal en la temporada 2018-2019.

Al equipo castellonense le ha valido el resultado obtenido en la ida (2-1 en La Cerámica) para lograr el billete a Gdansk. Y eso que el delantero nigeriano Samuel Chukwueze se ha tenido que retirar lesionado a la media hora de partido al sufrir un problema físico que le ha obligado a tirarse al suelo del Emirates Stadium hasta que las asistencias le han retirado en camilla.

Emery, por lo tanto, se ha visto obligado a realizar un cambio antes de tiempo. En su lugar ha entrado Yeremi Pino.

Sin embargo, no ha sido hasta los primeros cinco minutos del segundo tiempo cuando se ha visto al mejor y más peligroso Arsenal. Los londinenses han tenido dos ocasiones claras, por mediación de Pépé y Smith Rowe.

El Villarreal, más allá de sufrir moralmente estos dos mazazos que no han llegado a las redes, ha mostrado una personalidad muy grande. Se ha sabido reponer e incluso ha creado peligro en el área de Leno.

En el minuto 66 Arteta ha movido el banquillo. Ha dado entrada a Gabriel Martinelli por Martin Odegaard, ex de la Real Sociedad. Es decir, ha metido a un delantero en detrimento de un mediapunta o centrocampista.

Emery también ha realizado un cambio en el 72, pero en su caso delantero por delantero: ha entrado Carlos Bacca por Paco Alcácer.

El partido se ha vuelto a inclinar del lado gunner, que incluso ha puesto más madera en el asador con los delanteros Alexandre Lacazette y Eddie Nketiah y el centrocampista Willian. Pero los de Emery han sabido sufrir lo indecible, han contrarrestado los centros de Héctor Bellerín por la derecha y han mantenido la portería a cero para clasificarse para la final. Una más para el técnico de Hondarribia.

La Roma sueña, pero el United le despierta

En la otra semifinal, la Roma de Paulo Fonseca –el luso Jose Mourinho tomará las riendas del equipo la próxima temporada– pocas o muy pocas opciones tenía de voltear el resultado de 6-2 de la ida. Y menos cuando ha encajado otro gol por mediación de Edinson Cavani antes de llegar al descanso.

El técnico del United, Ole Gunnar Solskjaer, incluso se ha tomado el deleite de realizar dos cambios en el descanso. Ha dado entrada a Alex Telles y Brandon Williams por Luke Shaw y Aaron Wan-Bissaka.

Esto ha dado alas a los italianos. Y es que, en un margen de tres minutos han dado la vuelta al marcador con dos goles de Edin Dzeko (min.57) y Bryan Cristante (60), este último al aprovechar un error de Fred en una zona peligrosa. Han sido momentos de apuros para el United, que no ha encajado más goles gracias a las intervenciones del guardameta David De Gea.

Los romanos aún tenían un largo camino por delante para obrar el milagro y se han venido arriba en busca del tercero. Pero en lugar de anotar ellos, de nuevo ha sido Cavani quien ha puesto el 2-2 y la imposibilidad de la Roma de remontar la eliminatoria.

Nicola Zalewski, en el 83, ha marcado el 3-2, pero el global de 5-8 seguía siendo una tarea difícil de remontar, como así ha sido. La Roma ya piensa en el próximo curso y el United en alzarse con la copa de la Europa League el 26 de mayo en Gdansk.