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El BBVA estima que la situación del paro en 2022 en la CAV será mejor que la de 2019

La situación del paro en la CAV en 2022 será mejor que la que existía en 2019, según los análisis del BBVA. De este modo, prevén un crecimiento de la economía del 5,5% en 2021 y un 7,5% en 2022. Pese a ello, alerta de incertidumbres, como la escasa llegada de fondos europeos.

Un 20% de las industrias vizcainas tiene previsto reducir la plantilla y un 17% prevé aumentarla. (Luis JAUREGIALTZO/FOKU)
Las previsiones del BBVA sobre la economía y el paro en la CAV son positivas, pero no sin incertidumbres. (Luis JAUREGIALTZO/FOKU)

El BBVA calcula que la economía de la CAV podría crecer al menos un 5,5% en 2021 y un 7,5% en 2022, y lograría bajar el paro el año que viene al 8,5%, por debajo del nivel de 2019.

Este crecimiento se daría a pesar de que Araba, Bizkaia y Gipuzkoa van a recibir fondos europeos por debajo de la media estatal, por lo que tendrá que «gastar bien», ha comentado Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research.

Doménech, junto a Carlos Gorria, director territorial de la entidad, ha presentado de forma telemática el último informe del Servicio de Estudios del banco sobre la situación económica de la CAV.

Así, entre este año y el que viene se va a «ver la luz» después de que el PIB de la CAV bajara en 2020 un 10,5%, y que el comienzo de este año también habría sido negativo por la evolución de la pandemia, el Brexit y el encarecimiento del petróleo.

Las mayores restricciones de movilidad, por el aumento del número de contagios desde febrero, redujeron el gasto de las familias en el comienzo de este año.

Mayor gasto con tarjeta

Un dato es que entre enero y mayo el gasto con tarjeta en la CAV habría sido en promedio casi un 10% inferior al realizado en el mismo periodo de 2019. Aunque en mayo se recuperó tras decaer el estado de alarma, lo hace a un ritmo menor que en el Estado español.

En cambio, las exportaciones de bienes mejoraron de forma progresiva en el primer trimestre de este año. Aunque inicialmente se ralentizaron debido a la salida de Gran Bretaña de la UE y el deterioro de la situación sanitaria en Europa, los datos apuntan a una evolución favorable, apoyada por el aumento de la demanda externa de bienes de equipo, semimanufacturas y del sector automóvil.

En el lado negativo, el aumento en el precio del petróleo podría restar cerca de un punto al crecimiento de 2021, tanto en el Estado español como en la CAV.

Optimista ante la recuperación

Para los próximos trimestres la visión es más optimista, ya que el BBVA Research prevé que se acelere la recuperación. Los progresos en la vacunación, la recuperación de la actividad en Europa, la continuidad en los impulsos a la demanda, en particular el de los fondos europeos, las políticas expansivas del BCE y una relevante capacidad de producción sin utilizar tras la fuerte caída del gasto favorecerán el avance del consumo, del turismo y de la inversión.

En este contexto, la economía vasca podría crecer al menos un 5,5% y un 7,5% en 2022. Esto permitiría que el PIB de la CAV, al final del próximo año, se sitúe 1,4 puntos por encima del nivel de 2019.

Doménech ha sido incluso un poco más optimista, ya que se podría superar el 5,5% del PIB en 2021 si se confirma el fuerte alza que se detecta en este segundo trimestre del año.

De cumplirse el escenario previsto, la CAV podría crear unos 39.000 puestos de trabajo entre 2020 y 2022, repartidos en 15-16.000 empleos este año y el resto, unos 23.000, el año que viene.

Con ello se reduciría la tasa de paro de la CAV hasta el 8,5%, 0,7 puntos por debajo de su nivel de 2019 y más de cinco puntos inferior al nivel previsto para el conjunto del Estado español.

Incertidumbres

Pero el escenario de recuperación podría verse afectado por varias incertidumbres. El principal riesgo es el sanitario, y por ello será clave una vacunación rápida, efectiva y masiva, en el Estado español y en Europa, que permita relajar las restricciones a la actividad económica y la movilidad.

Además, el BBVA alerta de que existe el riesgo de no abordar las reformas necesarias para crear las condiciones para una recuperación vigorosa, que facilite el máximo aprovechamiento de los fondos europeos.

La CAV cuenta con algunas ventajas relativas para aprovechar estos fondos, «como la apertura de la economía vasca o la menor brecha digital», ha comentado Doménech.

Pero también ha alertado de que la CAV está en la parte baja de la preasignación de los fondos europeos, que irán más a comunidades que dependen más del turismo, como las islas Canarias y Baleares, las que mayor caída del PIB han sufrido.

Por ello, aunque la CAV tenga una mayor eficacia en la aplicación de los fondos, «lo cierto es que va a recibir menos euros y por tanto es difícil que pueda contrarrestar la mayor aportación de fondos que van a recibir otras comunidades».

Según las estimaciones de Doménech, los fondos europeos supondrán un punto del crecimiento del PIB del Estado español este año y de seis-siete décimas del PIB de la CAV. Igualmente, en 2022 esperan que los fondos supongan para el Estado español tres puntos de crecimiento adicional y para la CAV en torno a 2,5 puntos.