Elkarrizketa
Mikel Muniain, halterófilo

«En tres segundos tienes que demostrar todo lo entrenado durante un año»

Mikel Muniain revalidó en Alkmaar (Países Bajos) su título continental en másters mayores de 40 años y 67 kilos de peso. El halterófilo de Anaitasuna rememora para NAIZ cómo fue su concurso y reclama a las instituciones ayudas para una modalidad deportiva que representa a Nafarroa a nivel mundial.

Mikel Muniain, con las medallas que le acreditan como levantador máster a nivel estatal, europeo y mundial. (Iñigo URIZ/FOKU)
Mikel Muniain, con las medallas que le acreditan como levantador máster a nivel estatal, europeo y mundial. (Iñigo URIZ/FOKU)

Para ser su primera cita internacional presencial y no dormir bien la noche anterior, no se le dio nada mal…

La competición te da ese plus que te hace olvidarte del cansancio y el viaje. Lo cierto es que sí que estaba bastante nervioso, pues impresiona mucho ver a deportistas de diferentes nacionalidades, con sus indumentarias, y algunos de ellos incluso exolímpicos. En una cita de estas se transmite en los momentos previos que hay mucho nivel.

Recuerde cómo fue su participación, con el ucraniano Oleksandr Kocherzhenko como principal adversario en la lucha por el oro.

La competición consta de dos pruebas: arrancada y dos tiempos. En la primera conseguí una ventaja de cinco kilos, levanté 80, mientras que él se quedó en 75. En la segunda, y al tercer intento, llegué hasta los 101 kilos, lo que le obligaba a tener que levantar 107 kilos, un peso muy complicado para nuestra envergadura. En todo caso, hay que darle el mérito de que lo intentó, aunque no pudo con ello.

Seguirá soñando con usted, pues ya le derrotó en 2020, cuando el campeonato fue online.

Supongo que sí, aunque entonces logré superarle por solo dos kilos. En aquel momento conté con el factor sorpresa porque él ni sabía que yo existía, no debemos olvidarnos que llevaba casi dos décadas sin practicar la halterofilia.

¿Sintió algo más de presión por tener que defender el título?

Lo cierto es que sí, porque tampoco estoy muy acostumbrado a competiciones de tanta exigencia. En tres segundos tienes que demostrar todo lo que has entrenado durante un año, procuro mantener la mente en blanco durante esos instantes y centrarme en reproducir el gesto técnico lo mejor posible porque el movimiento de por sí ya lo tenemos bastante mecanizado. Es lo que te va a posibilitar un buen levantamiento, más que la fuerza.

¿Qué diferencias encontró al competir de manera presencial?

En 2020, al ser online, la competición se desarrolló en cada propio gimnasio, un espacio familiar y que te aporta tranquilidad. En cambio, en Alkmaark te encontrabas en una sala de levantamiento, con otros 16 competidores que están intentando hacerlo mejor que tú, además de jueces internacionales que evalúan en Olimpiadas y Mundiales. El montaje es tremendo, aunque también he de reconocer que se disfruta muchísimo más, desde el momento que llegas hasta que te vas, como si fuese el reconocimiento a todo lo que has trabajado.

Y ese esfuerzo también se está viendo recompensado a nivel estatal.

Así es, este pasado fin de semana estuvimos en el campeonato estatal de Almendralejo, donde competimos cuatro halterófilos de Anaitasuna: Virginia Finol, Iñaki Domínguez, mi hermano Iván y un servidor. Logramos tres medallas de oro en diversas categorías de peso, además de firmar cuatro récords estatales y Virginia obtuvo la mejor marca del torneo en su edad.

Después de retomar la halterofilia en 2017, ¿pensó que podía llegar tan lejos?

Pues no. Volví a este deporte porque era algo que ya conocía, que practiqué cuando era chaval y tuve que dejarlo obligado por trabajar en el extranjero. Cuando por fin conseguí una oportunidad laboral para regresar a casa, me planteé volver a levantar pesas, pero más como un entretenimiento. Poco a poco me fue picando el gusanillo y ahora entreno mínimo cuatro o cinco días a la semana, un par de horas diarias.



¿Qué cualidades considera esenciales para destacar en esta modalidad deportiva?

Particularmente yo no destaco por la fuerza, que la suplo con otras cualidades, como velocidad, agilidad y técnica. Esta última es muy importante para poder subir la barra bien arriba y disponer de la rapidez y destreza para meterte debajo. Sí que es necesaria potencia lumbar y de piernas, pero no tanto de brazos.

Entiendo además que exige mucho sacrificio alimenticio y una dieta estricta.

Controlar dieta y peso es algo fundamental, si te esfuerzas se obtienen muchos mejores resultados. En mi caso, es Iñaki Domínguez, halterófilo de Anaitasuna que el año pasado quedó campeón de Europa de su categoría y tercero en el Mundial, quien se ocupa de esa tarea y, desde entonces, mi rendimiento ha sido mucho mayor.

¿Qué retos se marca a futuro?

Me gustaría ir al Mundial, que se disputa en diciembre de 2022 en Orlando (EEUU), pero lo veo complicado por el tema económico. De hecho, ni siquiera contamos con patrocinio para el equipo absoluto, que por primera vez en su historia se ha clasificado para disputar la Copa, o el de menores de 18 años, que competirán a partir de la próxima temporada en una liga estatal por equipos representando a Navarra. Estamos trabajando para convencer a algún patrocinador e institución de cara a costear los gastos de viaje y estancia, pero el tema está difícil. Lo cierto es que preferiría que las ayudas se destinasen a ellos y no a mí, porque son el futuro.

Parece claro que existe relevo generacional.

Ahora mismo tenemos hasta 24 levantadores menores de 18 años entrenando en nuestro gimnasio, algunos de ellos campeones estatales varias veces, como es el caso de Julen Delgado. Otros, como Aroa García y Daniel Martinikorena participarán en el campeonato estatal sub15 este próximo fin de semana. Además, contamos con 18 niños menores de 14 años inscritos en los Juegos Deportivos de Navarra, donde realizan técnica de halterofilia. Hay cantera.

Y, entre ellos, también su hijo Ibai, con 12 años, que sigue la estela de su padre.

Comenzó con ocho años y, desde luego, se le da mucho mejor que a mí. Todavía no le estamos metiendo kilos, pero a partir del año que viene, que entra en la categoría sub15, el tema será diferente. Se incrementarán los pesos, aunque no va a tener problemas porque técnicamente se defiende muy bien.

La progresión de todos estos jóvenes talentos se vería favorecida con apoyo institucional.

Entiendo que la halterofilia es un deporte minoritario, pero me gustaría que las administraciones no destinasen fondos solo a las modalidades deportivas más practicadas. Al fin y al cabo, estamos representando a Navarra al más alto nivel y nos esforzamos mucho para conseguirlo.