¡Cae el Gran Satán! Francia apea del Mundial a Estados Unidos en cuartos de final

Con 21 puntos y 16 rebotes de Rudy Gobert, 22 de Fournier y un segurísimo De Colo desde la línea de tiros libres, el combinado galo ha superado a los norteamericanos por 79-89, dejándolos fuera de la pelea por las medallas, y se las verá con Argentina en semifinales. Australia trunca el sueño checo y le otorga el billete olímpico a su rival de semifinales: la selección española.

Arnaitz Gorriti|11/09/2019
Basket
La contundencia de Rudy Gobert ha terminado por doblegar a los Estados Unidos. (YE AUNG THU / AFP PHOTO)

Disculpen la licencia. ¡Ha caído el Gran Satán! Desde el 1 de setiembre de 2006, la selección masculina de baloncesto de los Estados Unidos no perdía un partido de competición, aunque cierto es que Australia fue capaz de derrotar a los entrenados por Gregg Popovich en la preparación al Mundial de China mientras que Turquía flojeó desde la línea de tiros libres cuando tuvo al seleccionados de las barras y las estrellas al borde del KO.

Pero ha sido la selección francesa, que hace cinco años también dio el gran campanazo del Mundial al eliminar a la selección española en su propia casa, quien ha apeado de forma definitiva al combinado norteamericano de la pelea por las medallas.

Han sido precisamente sus NBA los que han ejercido de verdugos: 21 puntos y 16 rebotes de un Rudy Gobert enorme a la hora de cerrar la pintura a la penetraciones estadounidenses, 22 tantos de Evan Fournier y 11 puntos de un providencial Frank Ntilikina, base de los New York Knicks y MVP del Eurobasket u18 de 2016, autor de siete puntos en el último cuarto, justo en el momento en el que el combinado galo ha pasado de caer por 72-65 a campear por un definitivo 79-89.

La presencia FIBA más destacada ha sido la de Nando De Colo, autor de 18 puntos, con una muñeca casi infalible desde la línea de tiros libres –9 de 10– cuando los Estados Unidos han intentado que se repitiera una remontada «a la turca».

También conviene destacar a la habitualmente fría afición china que ha llenado las gradas, porque –quién sabe si buscándose un problema diplomático– ha tomado claramente parte activa en favor del seleccionado galo.

Con Gobert y Fournier, y sin miedo

No conviene hacer chistes sobre las desgracias estadounidenses un 11 de setiembre, porque lo vivido en Dongguan Basketball Center ha sido baloncesto –la cosa más importante entre las cosas que no tienen importancia– y nada menos que baloncesto, pero la derrota de un seleccionado de los Estados Unidos compuesto por jugadores de la NBA del nivel de Kemba Walker, Donovan Mitchell, Harrison Barnes, Marcus Smart... entrenado por una dupla llena de anillos de la NBA como Gregg Popovich y Steve Kerr, es y será noticia siempre.

Pero los «bleu» se han ganado el pase a semifinales con todas las de la ley, aunque tendrán que lidiar ante toda una Argentina –el único representante del continente americano en la pelea por las medallas–. Los de Vincent Collet –que se ha reservado a Vincent Poirier por problemas físicos, aunque vistos sus brincos en el banquillo no ha parecido muy tocado– han dominado la mayor parte del partido, llegando al descanso con un 39-45 favorable, pero han sabido torear el pánico que los ha invadido en los minutos finales del tercer asalto y el arranque del último.

Si Gobert –espectacularmente fiable desde la línea de tiros libres en este duelo de cuartos– y sobre todo Fournier han dominado la primera mitad, nadie como Donovan Mitchell para darles la réplica. El escolta de los Utah Jazz se ha ido hasta los 29 puhntos, 6 rebotes y 4 asistencias, pero se ha quedado solo a la hora de la verdad.

Con 11 tantos, Marcus Smart ha sido el siguiente máximo anotador norteamricano, errando además sus cuatro últimos tiros libres, justo en el momento en el que el seleccionado francés ha consumado su remontada. Porque Estados Unidos, valiéndose del pánico francés y las segundas opciones durante los minutos de descanso de Gobert, le ha dado la vuelta al partido en el tercer cuarto, pasando de un 41-51 adverso a alcanzar el último asalto con un 66-63 en el marcador.

Kemba Walker, que se ha quedado en 10 tantos y ha errado dos tiros libres cruciales cuando Francia aún estaba a tiro, ha asumido junto a Mitchell el liderazgo anotador norteamericano en ese arranque del cuarto período, llegando a ponerse el cuadro estadounidense con un claro 72-65 a su favor.

Pero la defensa de los de Popovich se ha relajado durante un instante, cosa que han aprovechado Ntilikina, Fournier y Gobert para reenganchar a los franceses –y eso que los árbitros le han birlado un claro «dos más uno» a De Colo. Ntilikina ha empatado a 76, fournier ha colocado el 76-78 con una bandeja y ha asistido para que Gobert machacara el 76-80. Marcus Smart ha errado dos tiros libres clave, porque acto seguido Ntilikina ha metido un canastón con paso atrás en la cara de Mitchell.

El 78-82, obra de Kemba Walker, ha sido la última canasta en juego del partido, porque entre que Gobert ha frenado en seco con sendos taponazos a Harrison Barnes y Donovan Mitchell, el propio Kemba Walker ha errado dos de sus tres tiros libres cuando ha podido arrimar a su equipo a tres puntos, y que los de Collet han sabido encontrar a De Colo para rematar el partido desde la «distancia de la caridad», el partido, y las opciones de medalla de los vigentes campeones del mundo, se han ido evaporando inexorablemente.

Popovich: «Es la mejor selección francesa que haya visto jamás»

Lacónico pero sin poner paños calientes, Gregg Popovich no ha tenido más remedio que aceptar la realidad. El seleccionador estadounidense ha confesado abiertamente que «esta selección francesa es la mejor que yo haya visto jamás. El "coach" Collet y su equipo ha realizado un trabajo excelente y se ha visto en los dos lados de la cancha. No se puede decir que nos hayan ganado un par de jugadores por sí solos, sino su buen trabajo de equipo. Especialmente en defensa, han estado excepcionales: en los cambios de asignación, en el trabajo del lado débil, usando su gran condición física... No me queda sino felicitar a Francia».

Por otro lado, ha avisado de cara a los Juegos Olípicos de Tokio 2020, para los que Estados Unidos tiene una plaza ya garantizada en cuanto que segunda mejor selección americana del torneo. «Será un equipo nuevo, con algunas caras distintas. Pero será un nuevo equipo porque tenemos la plaza olímpica y acudiremos a Tokio a competir», ha recalcado.

Donovan Mitchell, por su parte, no ha podido evitar torcer el morro pese a sus 29 puntos. «Esto no va de los puntos que haya metido yo. Ahora mismo miro la hoja de estadísticas y casi que me fijo más en las cosas que he hecho mal que los 29 puntos. Que sí, que ahí están... pero hemos perdido y es lo que cuenta», ha declarado, resignado.

Australia frena el sueño checo

Por 82-70, la selección de Australia ha frenado el sueño de la República Checa, una de las revelaciones de este Mundobasket. Los entrenados por Ronen Ginzburg han aguantado el tirón durante más de 25 minutos, pero tras el empate a 41, los «boomers» han puesto la directa: un parcial de 22-7 con el que Australia ha allanado su camino a semifinales, dándole de paso a la selección española y a Francia los billetes olímpicos correspondientes a las dos mejores selecciones europeas del Mundobasket.

Patrik Auda, autor de 21 puntos, y Tomas Satoransky, que se ha quedado a un rebote del triple doble –13 puntos, 13 asistencias y 9 rechaces– han liderado a la selección centroeuropea, poniéndose por delante en repetidas ocasiones a lo largo de la primera mitad, mientras que una Australia incómoda apenas si ha logrado llegar al descanso con un inquietante 33-30 en el luminoso. Esa igualdad se ha mantenido hasta que Satoransky ha establecido el empate a 41 merced a un triple.

Pero ahí se ha roto el partido. El físico checo se ha resentido más de la cuenta: Schilb apenas ha jugado por estar tocado físicamente, mientras que se han echado de menos los triples de Bohacik, amén de que Balvin se ha visto superado por la batería interior australiana.

En el bando oceánico, mientras tanto, Goulding y Mills han empezado a meterlas de tres en tres, pero lo que es más importante: el balón ha empezado a circular con mayor alegría, entre otros motivos porque Andrew Bogut –blanco de las iras del público chino a cuenta de una trifulca entre sendos nadadores de China y Australia– ha dado su enésima clase de fundamentos al poste bajo, bien para anotar o para repartir juego.

Tras el 63-48 con el que ha llegado el final del tercer cuarto, la República Checa ha tirado de orgullo y ha conseguido ponerse varias veces por debajo de la decena de desventaja. Sin embargo, los de Andrej Lemanis han sabido amarrar bien el triunfo.

Así las cosas, las semifinales quedan servidas: la selección española y Australia abrirán el fuego el viernes día 13 a las 10.00 –hora de Euskal Herria– Wukesong Sport Arena de Beijing, mientras que el duelo entre franceses y argentinos tendrá lugar en el mismo emplazamiento a partir de las 14.00. Paradójicamente, la final esperada entre Serbia y Estados Unidos se disputará el jueves a las 13.00 de Euskal Herria  en el Dongguan Basketball Center.