El TJSPV condena a Atusa a pagar el 30% de recargo por la muerte de un empleado por amianto

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la CAV, ha estimado parcialmente el recurso de suplicación de Atusa contra la Sentencia del Juzgado de lo Social Nº 1 de Gasteiz, contra los herederos de José Manuel BG, que murió hace cinco años a causa de un cáncer pulmonar. La empresa deberá pagar el 30% de recargo de prestaciones.

NAIZ|21/10/2019
Amianto_beasain
Manifestación convocada por Asviamie en Beasain el pasado mayo. (Andoni CANELLADA / FOKU)

En setiembre de 2014 se le diagnosticó a José Manuel BG placas Pleurales calcificadas y neoplasia pulmonar. Poco después falleció por esta enfermedad. El INSS reconoció inicialmente la pensión de viudedad por enfermedad común; tras la reclamación, en setiembre de 2016, el INSS reconoce la prestación de viudedad derivada de Enfermedad Profesional.

Es entonces cuando comienza un largo camino que ha terminado este lunes con la condena de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la CAV. El tribunal estima parcialmente el recurso de suplicación de Atusa pero le impone el pago del 30% de la indemnización en concepto de recargo de prestaciones.

Reducción del 10%

El Juzgago de lo Social nº 2 de Gasteiz condenó en febrero de 2018 a indemnizar con 94.429,15 euros a la viuda e hija de José Manuel en concepto de daños, condena que fue ratificada por el TSJPV en respuesto al recurso interpuesto por Atusa.

Presentada la solicitud de expediente por responsabilidad empresarial por la falta de medidas de seguridad en la enfermedad profesional y muerte de José Manuel, la Inspección de Trabajo propuso que fueran incrementadas las prestaciones económicas con un 40% a cargo de la empresa, al existir una relación causa-efecto entre la omisión de medidas preventivas y la enfermedad.

El Juzgado de lo Social ratificó la condena ante un nuevo recurso interpuesto por Atusa y la empresa decide recurrir nuevamente al TSJPV con «las excusas» –según detalló Asviamie– de que nadie en la fabrica, que no figuraba en las Memorias del Servicio Medico, que el trabajador fallecido fue reconocido por el Servicio Medico, sin evidenciar deterioro de la salud y que en el expediente no figura nada sobre el nivel máximo de concentración de partículas en el aire de la fábrica.

Finalmente, tal y como ha informado este lunes Asviamie, el TSJPV accede a reducir el porcentaje del 40 al 30% del recargo.

36 años en Atusa

José Manuel BG trabajó en Esteban Orbegozo de Zumerraga entre 1972 y 1973, trabajando posteriormente en tareas de  Mantenimiento de Accesorios de Tubería y Atusa Empresarial hasta el 2010 que paso al desempleo y prejubilación.

En la sentencia de 2016 quedó probado que en Atusa se trabajaba con amianto recubriendo las mangueras de refrigeración, en los hornos, en la puerta de toberas y horno. Utilizaban placas de amianto en el desescoriado y también tenían amianto los hornos de tratamiento térmico. 

Según explica Asviamie, la empresa nunca informó a los trabajadores del riesgo, ni les dotó de protección respiratoria, ni realizó ningún reconocimiento médico especifico.

Fondo de compensación

Asviamie señala que los continuos recursos judiciales de Atusa son «un claro ejemplo del tortuoso camino y sufrimiento al que se ven sometidas las victimas y sus familias cuando tratan de demostrar, ante la histórica pasividad de la Autoridad Laboral y Sanitaria, la responsabilidad empresarial por tanta enfermedad y muerte que son derivadas del incumplimiento empresarial de las normas preventivas para proteger la salud de sus trabajadores y trabajadoras».

Por esta razón, considera «urgente» la creación del fondo de compensación y el control riguroso de los riesgos laborales producidos por las sustancias cancerígenas o tóxicas, presentes en los centros de trabajo. Recuerda que las consecuencias físicas no son instantáneas, «pero sí mucho más graves que los accidentes de trabajo».