El fútbol femenino llega al Parlamento de Gasteiz

Ainhoa Tirapu, Garazi Murua y Vanessa Gimbert han comparecido en la cámara para informar sobre su situación y demandar la colaboración de las instituciones.

AMAIA U. LASAGABASTER|20/11/2019
Jugadoras-parlamento
Tirapu, Murua y Gimbert, en su comparecencia (Juanan RUIZ / FOKU)

Ainhoa Tirapu, Garazi Murua y Vanessa Gimbert, en representación de las futbolistas vascas de Primera, han hablado hoy en el Parlamento sobre la situación que vive el fútbol femenino y las demandas que han planteado las jugadoras en la negociación del convenio colectivo. A petición de la parlamentaria de EH Bildu Diana Urrea, han comparecido ante la comisión de Cultura, Euskera y Deporte.

Los parlamentarios han tenido así información de primera mano sobre las demandas que han planteado las futbolistas a la patronal –desde el salario y la jornada mínimos, a los protocolos de embarazo o acoso, pasando por las vacaciones o las bajas– y que de momento no se han plasmado en el convenio en el que se viene trabajando desde hace más de un año.

Ante las preguntas y discursos un tanto superficiales de los políticos, las jugadoras han demostrado haber preparado mejor la comparecencia y no sólo han explicado su situación –aunque en su caso personal reconocieron que el Athletic ya cumple con todos los requisitos del convenio–, sino que también han demandado la colaboración de las instituciones con una serie de planteamientos concretos.

Poco puede hacer el Parlamento de Gasteiz, y así lo han asumido, con la actual Ley del Deporte, que considera el fútbol femenino un deporte amateur. Pero sí está en su mano otra serie de medidas para impulsar su visibilidad y promoción. Tirapu ha destacado, entre éstas, la mayor presencia del deporte femenino en los medios de comunicación públicos, la búsqueda, sino de la paridad, sí de una presencia más equilibrada de la mujer en las infraestructuras y órganos públicos relacionados con el deporte, los incentivos fiscales a firmas que inviertan en deporte femenino o la presentación de candidaturas a eventos internacionales como pudiera ser una final de Champions.

También un nuevo impulso a la selección, que disputó su último partido hace ya dos años, y para la que demanda mejores medios y planificación, en definitiva más interés.