La Liga ACB, la FEB y el CSD le dan con la puerta en las narices al ascenso de Gipuzkoa Basket

En una brevísima de prensa, la Liga ACB ha anunciado una campaña 2020/21 de 18 equipos, lo cual supone que Gipuzkoa Basket no estará en la élite del basket estatal pese a conseguir el ascenso. Ni la FEB ni el CSD han hecho más que certificar la decisión de la ACB, dejando al club donostiarra al pairo, a la espera de que tome sus propias medidas.

NAIZ|30/07/2020
Delteco
Todo apunta que Gipuzkoa Basket va a tener que inscribirse en la LEB Oro, pese a ganar en la cancha su ascenso a la Liga ACB. (Jon URBE / FOKU)

«Tras las reuniones mantenidas con la Federación Española de Baloncesto y Consejo Superior de Deportes, a quien agradecemos su voluntad de diálogo y su buena disposición, la ACB disputará la temporada 2020/21 con 18 equipos».

«La ACB ha argumentado la decisión tomada por su Asamblea General y defenderá los derechos de sus clubes asociados».

He ahí la nota de prensa de la Liga ACB después de dos días y medio de negociaciones con la FEB y el CSD. La ruptura de las negociaciones entre las dos Ligas, más la inhibición del Consejo Superior de Deportes, quien debía de ejercer de valedor de los derechos deportivos del club donostiarra, han supuesto un portazo en las narices en toda regla a la entidad que preside Nacho Núñez, que de pronto se ha quedado sin espacio en la Liga ACB 2020/21 y casi sin tiempo para armar un equipo aunque sea en la LEB Oro.

Así las cosas, y ya que en un comunicado del club donostiarra del pasado día 20, Gipuzkoa Basket afirmaba que «si no se aprobase la aceptación de nuestra solicitud de afiliación  acudiremos inmediatamente a solicitar amparo a las instituciones competentes en la materia y ejerceremos  todas las acciones legales en defensa de nuestros derechos», todo apunta a que serán los tribunales ordinarios los que dictaminen lo que suceda con Gipuzkoa Basket, sea entrando en la máxima categoría vía sentencia judicial, como el Obradoiro o el Ford Burgos en su día, o una indemnización económica.

La feria según cada cual

Amén de la brevísima nota de prensa de la ACB, la FEB y el CSD también dieron su particular versión sobre lo acaecido en dos días y medio de negociaciones que han terminado con un portazo en las narices de Gipuzkoa Basket.

El Consejo Superior de Deportes (CSD) ha comunicado este jueves que no ha sido posible que la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB) y la Federación Española alcancen un acuerdo global en torno al desenlace de la temporada 2019/2020 y a la planificación del ejercicio 2020/21.

El organismo ha señalado que ante las alteraciones para las competiciones ha hecho «una última propuesta que garantizaba el incentivo al ascenso a la categoría profesional del baloncesto español pese a las dificultades que en los últimos meses había provocado la pandemia, junto a un esquema de ascensos y descensos para la temporada 2020/21 en función de lo que pueda avanzar la propia competición». Es decir, todo apunta a que el CSD ha ofrecido una campaña 2020/21 con 19 equipos en la Liga ACB, pero con la condición de que hubiera un solo ascenso de cara a la próxima campaña y dos descensos, para recuperar el formato de 18 equipos, o lo que es lo mismo, romper la baraja para salir del apuro, algo que no ha surtido efecto, visto lo visto.

«Finalmente, ACB y Federación no han podido llegar a un entendimiento final, si bien se han comprometido con el CSD y con su presidenta, Irene Lozano, a seguir trabajando entre ambos a nivel de protocolos sanitarios y de confección de calendarios. El Consejo, a su vez, velará porque ambas competiciones, la profesional y la no profesional, cuenten con protocolos sanitarios homologables para el desarrollo de las mismas», ha asegurado en su comunicado.

La FEB, por su parte, se ha limitado a decir que «no es competente para valorar el incumplimiento de los requisitos que, según indica la ACB, impide el ascenso del Delteco Gipuzkoa Basket», aunque, eso sí, ha valorado «positivamente el esfuerzo realizado en estas semanas por todas las partes implicadas en la búsqueda de soluciones de futuro para el baloncesto español».

Una semana de agonía

Los clubes de la ACB acordaron el día 23 en Asamblea la no afiliación en la Liga ACB del Donostia Gipuzkoa Basket.

La FEB había propuesto que el Gipuzkoa Basket ascendiera a la Liga ACB junto al Carramimbre Valladolid, por ser segundo y primero, respectivamente, de la LEB Oro hasta la suspensión del torneo por la pandemia, al entender que no se podían garantizar las medidas sanitarias para realizar una fase de ascenso con los ocho primeros equipos, que era la otra alternativa que estaba sobre la mesa tras decidir dar por acabadas las competiciones sin descensos.

Con Valladolid y Gipuzkoa Basket en la Liga ACB, la máxima competición tendría 20 equipos, ya que la ACB decidió que no haya descensos.

Sin embargo, los clubes de la ACB se negaron en redondo desde el primer minuto a la opción de los 20 equipos, al entender que las fechas no dan margen para cuatro partidos más. Un total de 12 de los 18 equipos actuales de la Liga ACB juegan además una competición continental. Asimismo, al ser 2021 un año olímpico tras el retraso en un año de los Juegos de Tokio 2020 y las Ventanas FEB de cara al Eurobasker de 2022 –también retrasado un año–, la compresión del calendario iba a ser todavía más grave, al tiempo que el hecho de que hubiera 20 equipos haría que los ingresos televisivos tocaran a menos por club al tener que repartirse entre más equipos.

Entre todos han puesto todas las zancadillas posibles, a lo que se le suma una dilación en el tiempo para que Gipuzkoa Basket empiece a sopesar –aunque todavía no haya hecho pública ninguna reacción a la decisión de este portazo en toda regla– que más vale indemnización en mano aun jugando en la LEB Oro en la campaña 2020/21, que esperar una entrada en la ACB por la puerta de atrás después de una decisión judicial favorable, pero dilatado en el tiempo, como fue el caso del Obradoiro o, en última instancia, el Ford Burgos después de que la Comisión de la Competencia le diera la razón un par de años después de su denuncia a la ACB.