Denuncian falta de personal y pérdida de calidad en una residencia de Barakaldo

Trabajadoras de la residencia Vitalitas Santa Teresa de Barakaldo se han concentrado en la entrada del centro para denunciar la falta de personal y la pérdida de la calidad asistencial que se ofrece a los residentes debido a los recortes aplicados por la empresa.

NAIZ|12/08/2020
Barakaldo
Concentración de las trabajadoras ante la residencia.

La concentración de este miércoles, convocada por el comité de empresa, compuesto por los sindicatos ELA, UGT y CCOO, ha sido la tercera que las trabajadoras han llevado a cabo a las puertas de la residencia para denunciar la falta de personal y reclamar una reunión a la gerencia.

Las centrales han señalado que los recortes comenzaron en enero, tras la absorción del centro por el grupo Vitalia Home, y que desde entonces se han anulado subcontratas, como el servicio de lavandería que ahora se cubre con personal de la residencia que resulta insuficiente.

Además, han denunciado que no se cubren los puestos de personas que se han jubilado ni las bajas, y que se han establecido protocolos por la covid-19 que incrementan el trabajo necesario para atender a los residentes, lo que produce «mayor carga de trabajo» a la que se hace frente con «menos personal».

A partir de setiembre

El comité de empresa ha señalado que se siente «ninguneado» y «menospreciado» por la gerencia del centro a la que ha pedido «una reunión urgente» para abordar los problemas existentes y ha asegurado que a partir de setiembre realizarán paros parciales y una huelga «si la empresa no se sienta a negociar».

Los sindicatos han señalado que la calidad del servicio que se ofrece a los alrededor de 155 residentes «ha bajado en todos los aspectos» y han afirmado que «los familiares tienen que saber que los usuarios no están siendo bien atendidos» por la falta de personal y los recortes.

Además, han asegurado que no se ha reforzado la plantilla, como pidió la Diputación de Bizkaia, y han denunciado el «estrés» que sufren las trabajadoras, que están «saturadas», y que hay trabajadoras que han cogido la baja porque «no pueden aguantar esa situación».