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Le llaman desbloqueo y es pasteleo

Al final lo confirmó Joseba Egibar en una tertulia radiofónica: El PNV renuncia a la alcaldía de Irún para mayor tranquilidad de Urkullu en su palacio y, de paso, zamparse un buen número de alcaldías ganadas por EH Bildu.

El juego estaba claro desde el minuto uno, aunque el empecinamiento de Iridoy les haya hecho corretear como el gato y el ratón y marear a la ciudadanía un rato.

Al final, los socialistas renunciarán a Nafarroa y Chivite se irá, otra vez más, a la oposición, para  mayor tranquilidad de Pedro Sánchez. Y los jelkides de Aitor Esteban auparán al líder del PSOE a La Moncloa.

Y en la comunidad de Gipuzkoa, Bizkaia y Araba PNV y PSE se repartirán la tarta. La danza del apareamiento viene de antiguo. Aunque el PNV insista una y otra vez que todo lo que hace se sustenta en un sentido de la responsabilidad innato.

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