0 commentaires

Los ciclistas vascos resisten la crisis, pero es necesario un continental profesional

Acaba 2016 y los ciclistas vascos capean la crisis de manera más que notable y el número de los que van a correr en profesionales en 2017 va a ser mayor que el de este año (43). Si se confirma el salto de Xuban Errazkin, serían 46 los que tienen una plaza asegurada en profesionales y otros corredores como Amets Txurruka, Enrique Sanz y el ganador del Euskaldun, Egoitz Fernández, esperan aún que llegue alguna oportunidad que merecen.

Pero solo 23 de los 45 tienen una plaza asegurada en las dos máximas categorías. Es ahí donde más se nota la desaparición del Euskaltel Euskadi, que fue clave para que se registraran 53 profesionales vascos en 2012 y 46 en 2013, cuando se redujo la cifra al fichar extranjeros con puntos en una apuesta que no aguantó más de un año.

La cantidad de profesionales vascos no ha bajado desde la desaparición de Euskaltel, pero sí la categoría. En los últimos años del equipo naranja había en el World Tour 32 vascos en 2012 y 29 en 2013. Este año ha habido catorce y en 2017 serán quince.

Seguirán en la máxima categoría Gorka Izagirre, Jonathan Castroviejo e Imanol Erviti en Movistar, Mikel Landa, Mikel Nieve, Beñat Intxausti y David López en Sky, Ion Izagirre en Bahrain, Markel Irizar y Haimar Zubeldia en Trek, Igor Antón y Omar Fraile en Dimension Data y ascienden Jon Ander Insausti (Bahrain), Pello Bilbao (Astana) y Víctor de la Parte (Movistar). De la máxima categoría se retira Xabier Zandio y Amets Txurruka sigue a la espera de que un equipo le contrate.

En 2016 han militado en la categoría continental profesional diez vascos y para 2017 tienen contrato ocho al subir Pello Bilbao y Víctor de la Parte, seguir Loic Chetout (Cofidis), Romain Sicard (Direct Energie), Jonathan Lastra (Caja Rural), Julen Amezketa (Wilier) y Mikel Aristi (Delko) y subir a esta categoría con Caja Rural Alex Aranburu, Jon Irisarri y Josu Zabala. Acaban contrato Javier Aramendia (Caja Rural), al que una lesión le impide seguir, Pablo Urtasun (Funvic), que se retira, y Enrique Sanz (Wilier), que busca un equipo.

En la categoría continental estaban este año 19 corredores y tienen contrato para el siguiente 22, que serán 23 cuando se confirme el salto de Xuban Errazkin. Suben Alex Aranburu y Jon Ander Insausti, siguen los Euskadi-Murias Aritz Bagues, Ander Barrenetxea, Mikel Bizkarra, Gari Bravo, Imanol Estévez, Aitor González, Mikel Iturria, Eneko Lizarralde, Pello Olaberria, Beñat Txoperena y Gotzon Udondo, los Burgos Igor Merino e Ibai Salas y Víctor Etxeberria (Radio Popular), Ricardo García (Kinan) y Jon Aberasturi (Ukyo). Suben del campo amateur Óscar Rodríguez y Julen Irizar (Euskadi-Murias), Sergio Rodríguez (Bolivia), Jokin Etxabe (Aevolo), Mikel Elorza (Amore&Vita Selle Smp) y, si se confirma, Xuban Errazkin (Radio Popular) y vuelve Egoitz García (Bolivia) tras su triste experiencia en Al Marakeb. Se recalifica con el AMPO Peio Goikoetxea tras su paso por el Postobón.

El reto para ciclismo vasco es que se cumpla lo anunciado por Jon Odriozola, que el Euskadi Murias suba de categoría en 2018 para que estos corredores que ahora están en la continental puedan correr en la continental profesional, lo que además permitiría tener una plantilla más amplia.

De los 35 que tenía la Fundación Euskadi cada año entre el Euskaltel y su continental se ha pasado a los 14 del Euskadi Murias, que son pocos para dar opciones a los mejores amateurs para dar el salto. Que un ganador del Euskaldun como Egoitz Fernández no pase con un equipo vasco continental es difícil de entender.

El salto es necesario para que pueda aumentar la cantidad, pero sobre todo la calidad del ciclismo vasco. Porque hay un dato que es revelador. De los catorce corredores que han corrido esta temporada en el World Tour, doce pasaron por Orbea y Euskaltel.

Porque no hay que engañarse. La categoría continental es muy limitada en cuanto a calendario y a medios y muchas veces se corre casi gratis. No solo es el dinero que se paga a los corredores, también es necesario dotarlos de medios y que puedan entrenarse en altura para poder competir con los ciclistas de una categoría superior que sí lo hacen y para que su trabajo tenga visibilidad en pruebas World Tour como Volta, Itzulia, Clásica y Vuelta. Solo con estas cuatro carreras hay 45 días de competición más y de televisión.

/
derniers posts
derniers commentaires