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Utilizar a las mujeres y La Course para quedar bien y dejar mal a los periodistas del Tour

Utilizar a las mujeres y La Course para quedar bien y dejar mal a los periodistas del Tour

El viernes algunos quisieron utilizar una fotografía para trasmitir que solo un periodista acudió a cubrir la rueda de prensa de Marianne Vos, ganadora de La Course, y dejar mal a todos los demás enviados especiales que cubrimos el Tour.

Por lo menos alguna persona ha puesto mi nombre y apellido entre esos periodistas que no fuimos a la rueda de prensa y por eso voy a responder a esa persona y a todos aquellos que han querido quedar bien utilizando a las mujeres y a La Course y dejar mal a los periodistas.

Este periodista, que escribe dos páginas diarias del Tour, tenía previsto dedicar ese día el mismo espacio, una página, a la crónica de una de las etapas más decisivas del Tour, la única crono individual, y a La Course. Y tenía previsto estar en la meta en la llegada de la prueba femenina para hacer un reportaje con las dos vascas que participaron en la prueba, Ane Santesteban y Eider Merino, y aprovechar para hablar con ellas también del Giro de Italia.

Para ello uno se levantó a las 6:45 de la mañana para subir el Tourmalet en bicicleta para poder hacer el reportaje del día siguiente, en el que no se iba a poder acceder por esa vertiente, pero los tiempos muchas veces no se corresponden con lo planteado y no se puede acabar la prueba a las 12:30 y esperar que los periodistas están en la meta cuando luego tienen que estar hasta las 20:00 con el trabajo habitual.

La Course acabó antes de lo previsto, tuve que ver el final por televisión y no pude llegar a la hora prevista a la meta e intenté quedar con las dos vascas en Pau o hablar con ellas por teléfono sin conseguirlo porque tras la carrera emprendieron el viaje de vuelta y tuvieron el teléfono olvidado. Por eso tuve que cambiar de planes y adelantar el reportaje del Tourmalet en el lugar previsto para La Course, a la que también dediqué el mismo espacio que a la etapa masculina el año anterior, y dimos la información en otra página.

Pero a uno no le enfada solo lo que le toca, sino el ataque al resto de los enviados especiales, que en su práctica totalidad no cubren las ruedas de prensa de los ganadores de etapa, ni la de los chicos ni la de las chicas. Vamos al Tour para hacer informaciones diferentes, propias, para hablar con determinados corredores, y las ruedas de prensa las dejamos para que nuestros compañeros cojan las declaraciones por agencia si lo estiman oportuno.

Hoy en la rueda de prensa de Caleb Ewan solo había diez periodistas en las sillas preparadas en la sala de prensa para recoger las declaraciones del ganador de la etapa y del líder. De hecho, ni están físicamente en el mismo sitio. Solo tras la penúltima etapa el ganador del Tour acude a la sala de prensa. Y muchos periodistas ni sabíamos que iba a haber rueda de prensa de Marianne Vos.

Y, aunque lo supiéramos, sencillamente no se puede llegar a todo y en las prioridades las ruedas de prensa son lo último. Porque hay que desplazarse en coche del hotel a la sala de prensa, que ese día excepcionalmente quedaba muy lejos de la meta porque estaba junto a la salida de la crono. Y ese día además es el único que no había buffet para los periodistas en la sala de prensa, lo que nos obligaba a buscarnos la vida para comer. Y luego hay que hacer todo el trabajo que implica el Tour y volver al hotel.

Uno llegó al hotel en el que estaba a las 22:00. Porque la vida de los enviados especiales implica trabajar 24 horas al día, hacer muchos kilómetros en coche y traslados y además cada vez toca hacer más trabajos. El que antes se limitaba a escribir para un periódico, ahora tiene que mandar también la crónica para la web correspondiente, colgar videos, escribir en twitter…

Por eso a uno le duele mucho que alguien quiera atacar a este colectivo que vive una situación tan difícil sin saber la realidad cuando seguro de que a casi todos que han escrito un tweet con este tema o le han dado un like no les interesaban lo más mínimo las declaraciones de Marianne Vos y que la gran mayoría no han visto el final de La Course.

Podían criticar a ASO por no hacer coincidir La Course con una etapa bonita como la del año pasado, que resultó espectacular, y pedir que hubiera sido la misma etapa de los chicos con final en el Tourmalet porque el kilometraje lo permitía. Pero para eso tiene que importarte algo el ciclismo femenino.

Además la mayoría son hombres. No solo no les conceden a las mujeres la capacidad, que la tienen de sobra, de defenderse por sí mismas, sino que además las utilizan para quedar bien o para ganarse unos likes. Si lo que quieren es ayudar a las mujeres a practicar el deporte pueden hacer por ejemplo lo que he hecho yo en un club de fútbol, en el que dediqué un montón de horas y de energías para formar un equipo femenino, poniendo carteles, animando a chavalas, hablando con madres y padres, con responsables deportivos y escolares de la zona… Y cuando se consiguió sacar el equipo y las pobres recibían palizas uno intentó ayudar a su entrenador y a sus chavalas para que pudieran disfrutar y que no se viniera abajo el equipo que tanto había costado sacar.

Y jamás he hablado con nadie de todo el tiempo, dinero y energías dedicadas a conseguir que las chavalas pudieran jugar a fútbol en una zona en la que no tenían posibilidad de hacerlo. Porque para ayudar a las chavalas en el deporte no hay que quedar bien en twitter, hay que trabajar mucho a ras de suelo.

Porque se habla mucho de equiparar lo que ganan hombres y mujeres. Eso es empezar la casa por el tejado. De lo que se trata es de estimular y ayudar a las niñas para que practiquen deporte. Porque cuantas más sean, mayor será su calidad y la espectacularidad de lo que hagan. Y el ciclismo es un deporte ideal para las mujeres, y el espectáculo puede ser similar o mejor al de los hombres si fueran más y hubiera más igualdad entre ellas porque hay menos control en sus carreras.

Y para conseguir eso no hay que escribir tweets y dar likes. Los que tengan hijas tienen que animarlas a que practiquen ciclismo y los que no intentar crear en su pueblo o en su zona un equipo de chicas. Eso sí, eso cuesta mucho más que dar un like o escribir un tweet y muchas veces no puedes quedar bien con todos…

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