Lou REED | 1942-2013

Fallece a los 71 años Lou Reed, escritor y músico disidente

Pablo CABEZA|28/10/2013
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Lou Reed

Cualquier día es malo para morir, pero parece que un domingo es aún menos adecuado, más aún si quien desaparece físicamente es un tipo con el talento y trayectoria de Lou Reed, un neoyorquino de 71 años que deja un legado, a veces inaccesible, de una densidad superior a la mayoría de sus contemporáneos.

La historia de una inesperada despedida se inicia ayer a media tarde. La revista Rolling Stone en su edición digital informa de manera escueta que Lou Reed ha fallecido, sin mayores detalles. Un buen número de agencias y medios especializados se hacen eco de la noticia, pero siempre refiriéndose a Rolling Stone como origen de la noticia. Mientras tanto, en Twitter comienza a negarse la veracidad del hecho. El prestigio de «The Guardian», que también afirma la defunción, despeja dudas alrededor de las 20.00 horas. Definitivamente se puede dar por bueno y asumido que Lewis Allan Reed ha fallecido; de momento, por causas desconocidas, pero quizá relacionadas con sus problemas con el hígado. De hecho, en mayo de este año Reed fue operado en Cleveland, Ohio, casi a vida o muerte. Su esposa, Laurie Anderson declara a «The Time» que Reed estuvo al borde de la muerte antes de la intervención. «Estaba muy grave, muriéndose. No creo que se recupere del todo».

Más optimista se muestra Lou Reed al afirmar, poco después de la operación, «soy más grande y estoy más fuerte que nunca». Su optimismo apunta a la «pasión y dedicación que durante muchos años lleva dedicando al tai chi».

Retomando el origen de la noticia, la revista Rolling Stone, Ralph J. Gleason, apunta a mediados de los sesenta que la música de The Velvet Underground es «un asco» y que el grupo era «muy aburrido». Para apuntillar que en San Francisco había no menos de media docena de bandas más interesantes.

El primer álbum de The Velvet Underground se abre cusiosamente con «Sunday morning», una hipnótica canción que en menos de tres minutos seduce por su ambiente musical y un texto que hoy resulta más sugerente que nunca: «El domingo por la mañana trae el amanecer a casa. Es una sensación de nerviosismo a mi lado. Amanece temprano. El domingo por la mañana. Son los años desperdiciados que están muy cerca. Vigila, tienes el mundo detrás de ti (...) Es domingo por la mañana y me estoy hundiendo. Tengo una sensación que no quiero conocer (...)». Los bilbainos Cancer Moon tomaron esta canción como uno de sus himnos.

Andy Warhol

Complicado imaginar qué hubiese sido de la Velvet Underground (y de Lou Reed) si en una de las noches de actuación en el Cafe Bizarre no hubiese aparecido Andy Warhol, quien nada más verles apuntó a su cohorte de artistas y consejeros, que eso es lo que necesitaba para aumentar el proyecto artístico de su Factoría.

La Velvet Underground acaba de ser despedida como banda fija del Cafe Bizarre por su extraña música y letras dolientes y oscuras. A su vez la VU cortaba con su condescendiente mánager. Warhol entraba de nuevo en acción y se ofrecía como su nuevo mánager, pero con condiciones, como la inclusión de la alemana Nico como vocalista. Al principio no aceptaron la propuesta, pero lo que veían y la seducción que ejercía Warhol resulta determinante. Nico cantaría un par de temas y canciones como «Heroin» o «Waiting for my man» quedan para Reed. La historia de este periodo es sórdida, pero la VU deja un repertorio, hoy histórico, que no fue comprendido en su época.

Lou Reed comienza su carrera en solitario en 1972. Se convierte en un buen escritor, al tiempo que se expande como músico mediante álbumes inesperados y colaboraciones con artistas como un John Cale más vanguardista que en su días junto a la VU, John Zorn, Laurie Anderson, Metal Machine Trio... y Metallica. También aparece en cerca de un decena de filmes de diferente condición y peso.

Es posible que a Reed no le quedara nada nuevo con lo que sorprender, salvo que Rick Rubin lo rescatase como hizo con Johnny Cash, pero sus valientes arrugas, su chupa de cuero negro y su amplia sabiduría, suponían un potencial siempre vivo.