12/09/2018

El cambio climático rompe la tendencia a la baja del hambre en el mundo

Ya son 821 millones de personas las que padecen hambre en el mundo, seis millones más que en 2017, según el informe de la ONU que confirma la violencia y el cambio climático como principales causas de reversión de la tendencia de las últimas décadas.

GARA|roma

ÁFRICA


El hambre golpea especialmente al África Subsahariana, donde el 23,2% de la población está hambrienta. El número de hambrientos pasó de 181 millones en 2010 a casi 222 millones en 2016 –un 22,6 % más en seis años–, y en 2017 se situó en más de 236 millones.

Seis millones de personas entraron a engrosar la lista de quienes pasan hambre a diario y no saben de dónde vendrá su próxima comida durante el año 2017, lo que eleva el total a 821 millones de personas y confirma la tendencia al alza de los últimos tres años, alejando así las perspectivas de lograr el objetivo de hambre cero para 2030.

Como resultado de ello, una de cada nueve personas en todo el mundo pasa hambre tras el incremento que se ha producido en Africa y América del Sur, según se desprende del informe «El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo», elaborado por la FAO, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), Unicef, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según estas agencias, el aumento del hambre en el mundo está estrechamente relacionado con el aumento de los conflictos y la violencia, pero también con los efectos del cambio climático, por lo que defienden que «las iniciativas para combatir el hambre deben ir de la mano con las que encaminadas a mantener la paz» e igualmente es necesario «fomentar la resiliencia al clima en favor de la seguridad alimentaria y la nutrición».

Asia es el continente con más personas hambrientas, 515 millones, el 11,% de su población, mientras que en términos de porcentaje el continente más golpeado por el hambre es Africa, con casi el 21%.