12/06/2019

El colonialismo en África, a través de las plantas

Tabakalera expone hasta el 6 de octubre una exposición conjunta de los artistas Uriel Orlow y Jumana Manna. Ambos trabajan con el medio audiovisual y tratan temas como el colonialismo y la botánica. Aunque sus técnicas sean muy diferentes, encajan perfectamente.

Nagore BELASTEGI|DONOSTIA
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Tabakalera estrena exposición centrándose en el colonialismo y la botánica, dos temas que aparentemente no tienen nada en común pero que los artistas Uriel Orlow, suizo, y Jumana Manna, palestina, han sabido coser perfectamente.

El proyecto que Orlow ha traído a Donostia tiene su germen en una visita que hizo al jardín botánico de Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Allí se dio cuenta de que todas las plantas que se exponían eran africanas. «Otros jardines traen plantas de los países que han conquistado, y aquí decidieron centrarse en las plantas locales», explicó. Sin embargo, las etiquetas nombraban a las plantas en latín e inglés, y en ninguno de los once idiomas oficiales del país. Por ello, una parte de la muestra enseña, mediante un audiovisual, los nombres reales precoloniales de las plantas.

Otro espacio se lo dedica al geranio rojo, que realmente no es del género geranium sino del pelargonium. Estas plantas son originarias de África, aunque al ser ampliamente extendidas por todas partes muchos países las consideran autóctonas. «La tenemos en nuestro balcón y no conocemos su historia ni lo que implica», subrayó.

Una de las parte más interesantes de la exposición tiene como punto de partida la cárcel en la que estuvo recluido Nelson Mandela durante el Apartheid. Los presos pidieron crear un jardín en un rincón del patio, el cual utilizaron como una herramienta política pues sirvió para esconder documentos, como por ejemplo el manuscrito de la biografía del líder sudafricano.

Casi paralelamente a su reclusión descubrieron en un jardín botánico una variedad de pétalo amarillo de flor de ave del paraíso; la autóctona de Sudáfrica es naranja. Cruzaron las variedades y consiguieron una nueva especie, a la que llamaron Oro de Mandela tras su proclamación como presidente. Se da la paradoja de que las ardillas grises, una especie invasora, se comen las semillas de la flor amarilla, por lo que para su crecimiento es obligatorio introducirlas en pequeñas jaulas.

Ayudado de videos, Orlow cuenta la historia de una curandera que fue condenada por usar plantas para su actividad, y ahora son las farmacéuticas las que patentan esas plantas para tener la exclusividad de su uso.

Por último, el recorrido por África termina en una instalación con cajas de madera que simula las cajas en las que transportaban las plantas desde un jardín de París hasta las fábricas de Malí y Senegal donde se disparó la explotación agrícola.

Oriente Medio

Jumana Manna comenzó su recorrido al fondo de la sala que le han adjudicado por tener relación directa con la temática de su compañero. En la misma se muestra la película “Wild relatives”. En 2012 un centro internacional de investigación agrícola se vio obligado a trasladarse de Alepo al Líbano a consecuencia de la guerra en Siria.

En ese centro guardaban, congeladas, las semillas locales, las cuales han conseguido trasladar poco a poco, pero otras muchas se han perdido y han tenido que volver a recoger como un trabajo de responsabilidad con la biodiversidad.

En otro espacio, con la película “A magical substance flows into me” recorre la diversidad cultural de Palestina mediante la música, y junto a esta cinta podemos ver una serie de esculturas hechas con deshechos que representan partes del cuerpo humano.

TALLERES


El programa de actividades unido a la exposición incluye un taller para recoger plantas y semillas de nuestro entorno y reflexionar sobre ellas.