01/10/2019

Gloria Rekarte
Expresa
¿Terroristas?

Reveladoras, las justificaciones de la Delegación del gobierno en Nafarroa para prohibir los actos en memoria de Txiki, Otaegi y tres miembros del FRAP. Eran terroristas, dijo. El calificativo es cortesía del relato oficial; en su momento no estaba en uso. Pero sí que imperaba el terror, en toda su expresión y en toda su extensión, como lo había hecho durante los 40 años precedentes: la orgía franquista de represión encarnizada, detenciones masivas, torturas, juicios sumarios y penas de muerte.

A la luz de la verdad, es decir, de lo innegable, fueron personas detenidas en plena dictadura; torturadas; juzgadas por tribunales militares en procesos relámpago que no duraron más de 5 horas; contra las que nunca se presentaron pruebas que avalaran las acusaciones y a las que no se les permitió presentar las que demostraran lo contrario. Que no tuvieron derecho a la defensa porque sus abogados fueron expulsados y su lugar lo ocuparon funcionarios del cuerpo jurídico-militar. Y a las que, apenas unas horas después de ser sentenciadas a muerte, ejecutaron pelotones de guardias civiles y policías que se prestaron voluntariamente a matarlos y, al menos en el caso de Txiki, lentamente y tiro a tiro. Ignorarlo, también es cortesía del relato oficial. Y una bonita forma de dar por buena la dictadura y sus métodos.