13/01/2020

EGUZKI URTEAGA
DOCTOR EN SOCIOLOGÍA Y PROFESOR EN LA UPV-EHU

El sociólogo Eguzki Urteaga acaba de publicar con la Editorial L’Harmattan de París su obra “La nouvelle politique linguistique au Pays Basque”. Antiguo director del Consejo de la Lengua Vasca (2001-2003), Urteaga se interesa desde el inicio de los años 2000 por la sociolingüística aplicada.

«El número de vascoparlantes aumentará en Iparralde»
Willy ROUX|BAIONA
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En una entrevista concedida a Mediabask, y que reproduce parcialmente GARA, Urteaga explica que el libro quiere ser un instrumento de comprensión y de propuestas.

¿Qué le motivó a escribir este “La nouvelle politique linguistique au Pays Basque”?

En 2004 publiqué en la misma editorial “La politique linguistique au Pays Basque” para dar cuenta de los inicios de la política lingüística desarrollada en Iparralde. El nuevo se inscribe en su continuidad. De hecho, la creación de la Oficina Pública de la Lengua Vasca en 2004 representa una nueva etapa en la política lingüística elaborada y posteriormente implementada en el País Vasco norte. Traduce la voluntad de los poderes públicos de volver a un esquema más clásico en la gobernanza local, con, por un lado, las administraciones públicas y, por otro, los actores asociativos reunidos en un Comité Consultivo, y de su deseo de llevar a cabo una política pública más ambiciosa a favor de la regeneración de la lengua vasca.

¿Cuáles son los principales cambios acontecidos desde entonces?

Por un lado, la última encuesta realizada en 2016 demuestra que tanto en materia de competencia, de transmisión, como de práctica lingüística nos acercamos progresivamente hacia una estabilización tras años de fuerte retroceso. Esto resulta, en gran parte, de la progresión de la enseñanza bilingüe, tanto en el modelo de la inmersión lingüística como en el de la paridad horaria euskara-francés, cuyos efectivos no han parado de crecer. Por otro lado, Iparralde se ha dotado de una institución específica, con la creación de la Comunidad de Aglomeración del País Vasco, que ha tomado decisiones significativas en materia de política lingüística. Además de asumir esta competencia y de reconocer el euskara como lengua propia del territorio, forma parte de la Oficina Pública de la Lengua Vasca en representación del bloque intermunicipal y ha elevado su participación financiera al 25%, lo que supone un notable aumento y una equiparación con las demás administraciones.

Desde 2006 la enseñanza es señalada como ámbito prioritario por los poderes públicos. ¿Qué evolución constata?

En los últimos años se observa un fuerte desarrollo de la oferta de enseñanza bilingüe especialmente en Primaria y, en menor medida, en Secundaria, con el incremento del número de centros escolares que la proponen y el aumento de escolarizados. La progresión ha sido tal que el Ministerio de Educación del Estado francés ha intentado frenarla limitando la creación de plazas de docentes que desempeñan su labor en Seaska. Si bien Educación ha modulado recientemente su postura concediendo nuevas plazas, la situación no está resuelta. Además, la enseñanza bilingüe en las escuelas públicas y privadas confesionales tiene dificultades para encontrar docentes formados que dominen el euskara.

¿Cuál sería la solución?

Una de las opciones consistiría en recurrir a los estudiantes que salen de las universidades del País Vasco sur con un Grado de Magisterio. Cada año, la UPV, la Universidad de Deusto y Mondragon Unibertsitatea, a las que conviene añadir las universidades navarras, forman cerca de 2.000 de estudiantes en Magisterio, de los cuales solo 800 obtienen una plaza más o menos permanente. Las escuelas bilingües del País Vasco norte podrían recurrir a parte de los estudiantes restantes.

¿Cuál es el número de vascoparlantes en Ipar Euskal Herria?

La última encuesta conjunta de Gobierno Vasco, Gobierno de Navarra y Oficina Pública muestra que el 20,5% de los habitantes de Iparralde de más de 16 años son bilingües activos y el 9,3%, pasivos. Si se toma en cuenta la totalidad de los bilingües, representan 74.000 hablantes; es decir, 1.000 más que en 2011. Dado que el número de habitantes de este territorio ha aumentado durante ese periodo superando las 308.000 personas, muchas de ellas originarias de regiones francesas, el porcentaje de bilingües sigue bajando, aunque sea ligeramente: si la pérdida de vascoparlantes fue del 5,9% entre 1996 y 2016, el retroceso solo fue del 0,9% entre 2011 y 2016. Con estas tendencias, en la próxima encuesta, en 2021, el número de hablantes en euskara aumentará y el porcentaje de bilingües con respecto al conjunto de la población se estabilizará.

¿A qué desafíos se enfrenta la política lingüística?

Es indispensable elaborar un nuevo proyecto de política lingüística, ya que el que está en vigor necesita ser renovado a raíz de los cambios acontecidos. Además, la Oficina Pública debería mejorar tanto su organización y funcionamiento internos como sus relaciones con las asociaciones lingüísticas que estiman que la política lingüística actual carece de ambición. Y sería preciso dar un nuevo marco jurídico y reglamentario a las ikastolas reformando la Ley Falloux. Convendría también generalizar las clases de inmersión lingüística en euskara en la enseñanza pública y privada confesional y garantizar la continuidad de las trayectorias escolares de los alumnos de la enseñanza bilingüe para limitar las pérdidas que se producen conforme avanzan en el currículo escolar.