Agustin Goikoetxea

La familia Cabacas acudirá a Europa para «buscar la justicia que le niega España»

«Humillado» se siente Manu Cabacas después de que el Supremo haya validado la sentencia de la Audiencia de Bizkaia que solo condenó a un mando de la Ertzaintza por la carga que acabó con la vida de su hijo Iñigo. Ha anunciado que acudirán a Europa para «buscar la justicia que les niega España».

Fina Liceranzu, Manu Cabacas y Jone Goirizelaia, en la comparecencia para valorar la sentencia del Supremo. (Marisol RAMIREZ/FOKU)
Fina Liceranzu, Manu Cabacas y Jone Goirizelaia, en la comparecencia para valorar la sentencia del Supremo. (Marisol RAMIREZ/FOKU)

La familia Cabacas Liceranzu acudirá al Comité de Derechos Humanos de la ONU, en concreto al Comité por el derecho a un juicio justo y al Relator de las actuaciones de jueces y fiscales, para que analice el procedimiento seguido por la justicia española en el caso que ha terminado con una condena a 2 años de prisión y cuatro de inhabilitación para un mando ya retirado de la Ertzaintza por homicidio imprudente del joven aficionado del Athletic alcanzado en la cabeza por un pelotazo de goma.

«Con mucha rabia» ha reconocido Manu Cabacas haber recibido la sentencia del Tribunal Supremo. El padre de Iñigo Cabacas ha confesado que albergaba alguna esperanza después de «no entender» ni la sentencia de la Audiencia de Bizkaia ni el trabajo de la fiscal durante la instrucción. «Lo pasé muy mal», ha añadido.

La «esperanza» la ha perdido tras la resolución del alto tribunal español, que conoció el lunes pasado. «Ha sido más de lo mismo, peor, nos hacen pagar las costas», se ha quejado. «Hartos, no podemos más», acudirá a Europa en búsqueda de justicia. «No pido que me den, pero que no me quiten», ha añadido. «Jamás podremos creer en la justicia española», ha asegurado.

Evita entrar en el fondo

La lectura jurídica de la sentencia en la que se rechazan los tres motivos para su recurso de casación ha corrido a cargo de la abogada Jone Goirizelaia, que ha lamentado que el Supremo no haya entrado en el fondo de los recursos y se haya centrado en la búsqueda de argumentos para ratificar la resolución en primera instancia.

La letrada ha manifestado que no les queda otra que acudir a Europa para pedir justicia y reparación, ya que entiende que lo sucedido en torno a la muerte de Iñigo Cabacas está ya en la memoria colectiva.

Respecto a los fundamentos para negar que se haya producido una vulneración del derecho a un juicio con todas las garantías, a Goirizelaia le sorprende que se diga que sí ha habido investigación judicial. «No es que no haya habido, sino que no se ha hecho lo suficiente», ha apuntado, recordando que durante la dilatada y complicada instrucción se negó a la acusación particular la realización de varias pruebas que habrían esclarecido todo lo que rodeó a lo sucedido en el callejón de María Díaz de Haro aquella noche del 9 de abril de 2012.

Además, ha considerado preocupante y sorprendente que se les conteste por qué se quejan cuando se les ha dejado ejercer la acusación particular. Goirizelaia deduce que si no se hubiera personado la familia de Iñigo Cabacas, viendo la actitud de la Fiscalía, no hubiera habido investigación.