28 DéC. 2025 MÚSICA Kara-Lis Coverdale Gotzon Uribe {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} En un año inusualmente fértil para Kara-Lis Coverdale, “Changes in Air” llega como un cierre sereno y luminoso. El nuevo álbum de la compositora canadiense -publicado por el sello Smalltown Supersound- completa una trilogía que ha marcado su regreso a la primera línea de la creación experimental contemporánea. Con él, Coverdale firma una obra que respira calma, observación y una atención casi ritual a los materiales del sonido. Nacida en Ontario, actualmente residente en Montreal, Coverdale ha construido una trayectoria singular en el territorio donde convergen la música contemporánea, la electrónica y un minimalismo profundamente personal. Tras años sin publicar un álbum extenso, 2025 la ha devuelto con fuerza: primero “From Where You Came”, después “A Series of Actions in a Sphere of Forever” y ahora este “Changes in Air”, quizá el más contemplativo y orgánico de los tres. El disco, dividido en cinco movimientos, propone una escucha pausada donde órgano eléctrico, piano y sintetizadores modulares se entrelazan con la quietud de un paisaje interior. La pieza nació originalmente como parte de una instalación en Skarven, una sauna flotante en los fiordos de Oslo, alimentada por leña y energía solar. Ese entorno, a medio camino entre lo primitivo y lo futurista, impregnó el espíritu del proyecto. Coverdale habla de cinco “materiales” -madera, agua, sol, vidrio y metal- que orientaron las decisiones musicales. No son metáforas, cada uno actúa casi como un eje acústico, un punto de resonancia desde el que la música respira y se transforma. El resultado es una obra donde lo natural y lo electrónico conviven sin jerarquías, como si cada frecuencia estuviera modelada por una mano paciente que trabaja con texturas más que con melodías. Aunque las sesiones de grabación se realizaron en 2019 en la localidad manitobense de Marquette, la artista dejó reposar el material durante años hasta encontrar el lenguaje definitivo. La masterización corrió a cargo de Helge Sten en Audio Virus Lab, refinando un sonido que busca envolver más que impresionar, como un soplo de aire que modifica la temperatura de la sala. A lo largo de su carrera, Coverdale ha colaborado con figuras esenciales de la experimentación internacional -Tim Hecker, Actress, Caterina Barbieri, Lyra Pramuk- y ha trabajado tanto en salas de concierto como en clubes, festivales y proyectos de artes escénicas. Su versatilidad la ha llevado a escribir para ensembles tradicionales, para formaciones como el Gagaku Ensemble japonés o la Hamilton Philharmonic Orchestra y también para contextos más interdisciplinares. Ese cruce constante entre disciplinas se siente en “Changes in Air”, donde cada pieza parece más un espacio arquitectónico que una composición convencional. Con “Changes in Air”, Coverdale no solo reafirma una voz singular dentro de la creación contemporánea, sino que entrega un álbum que parece diseñado para escucharse con atención. Tom Smith Tras dos décadas al frente de Editors y dos discos junto a Smith & Burrows, Tom Smith se adentra en un nuevo territorio, ahora en solitario con este nuevo trabajo. Impulsado por el deseo de reconectar con los orígenes acústicos y desnudos de su forma de componer, Smith se propuso crear algo más íntimo y personal, lejos de la naturaleza colaborativa que ha marcado sus proyectos anteriores. Con la ayuda del productor Iain Archer, ambos dieron forma a un álbum construido sobre la honestidad emocional, las texturas acústicas y temas que giran en torno a la conexión, la memoria y la resiliencia. Aunque la melancolía atraviesa gran parte del recorrido, el álbum termina irradiando una luz esperanzadora, subrayando la evolución de Smith como compositor.