18 JAN. 2026 TENDENCIAS Detroit: la ciudad «cool» de 2026 Leticia Orue {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Enero es el mes perfecto para hacer planes con mala leche contra el invierno: buscar vuelos, abrir un mapa y decidir que este año sí. Que no vamos a viajar “por escapar”, sino por entender. Porque viajar con sentido te recoloca: te baja el ego, te sube la curiosidad y te devuelve con más preguntas (que es lo mejor que te puede pasar). Y este año, si te apetece ir un paso por delante del típico destino bonito, apunta Detroit. “Wallpaper*” la mete en su shortlist de “City of the Year” y la describe con una idea que me encanta: Detroit está “booming - again”. Una ciudad que fue símbolo de caída y que ahora se está reconstruyendo con arquitectura, cultura y proyectos que mezclan ambición con vida real. Hablan de Michigan Central, del Hudson’s Detroit (Bedrock + SHoP Architects), de la Book Tower recuperada, y de cómo barrios como Core City se han convertido en un laboratorio urbano de vivienda experimental y espacios live-work. Y luego está el dato que lo remata: desde 2011, Design Core Detroit organiza el Detroit Month of Design, un festival que pone el foco en creativos locales y proyectos de ciudad. O sea: no es solo “una ciudad guay”. Es una ciudad con conversación. ¿Te apetece un verano en un sitio que no te lo da todo mascado? wallpaper.com/travel/wallpaper-design-awards-2026-city-of-the-year-shortlist Orbit ¿en verano? Categoría: Exterior (aunque estemos en modo gripe). Ahora que el frío aprieta, que el cuerpo va más lento y que estamos todos a medio camino entre el té y el ibuprofeno, no se me ocurre mejor motivación que hacer trampas mentales: pensar en el verano. En el exterior. En esa idea de estar cozy pero al aire libre, sin prisas, con una manta ligera cuando cae la tarde. Orbit, la colección de Tropitone, va justo de eso: curvas generosas, estructura con presencia y piezas que parecen diseñadas para que el “me siento un momento” se convierta en “ya no me muevo de aquí”. Tiene ese punto escultórico que hace que el mobiliario no sea solo funcional, sino parte del paisaje (terraza, jardín, porche o incluso un interior luminoso que quiera jugar a ser exterior). Y ahora soñemos. ¿En qué rincón te montarías tu pequeño verano anticipado? tropitone.com/groups/orbit Varmblixt: El «dónut» de luz Enero pide dos cosas: luz y excusas para estar en casa sin ningún tipo de culpa o fomo, como se dice ahora. Y ahí es donde entran estas piezas que no solo iluminan, sino que cambian el humor () del espacio. La Varmblixt, diseñada por Sabine Marcelis para Ikea, es exactamente eso: un “dónut” de luz cálida que parece más un gesto (un guiño) que una lámpara. Lo interesante de Marcelis es que trabaja la luz como si fuera material: no la usa para “ver mejor”, la usa para crear atmósfera. Y Varmblixt tiene ese punto entre escultura y objeto cotidiano que te hace quererla cerca: en una estantería, sobre una mesa baja, en un rincón donde el invierno se pone pesado. Es redonda, suave, casi absurda… y por eso funciona. Porque a veces lo cozy no es una manta: es una luz que te baja el ritmo. ¿La pondrías como pieza protagonista o como luz de fondo para vivir más lento? ikea.com - sabinemarcelis.co Dos exposiciones para montarte un viaje Ya que estamos en modo soñador de verano, motivador y con los vuelos a precio de “venga, va”, bien vale organizar planes que no sean solo ir y volver con una foto bonita. Las exposiciones buenas te obligan a mirar más despacio. Y, de paso, te ordenan la cabeza. ¿Te apetece más un viaje “naturaleza + pensamiento” (Rotterdam) o uno “ciudad + cultura + sonido” (Nueva York)? “Fungi: Anarchist Designers” - Nieuwe Instituut, Rotterdam Una exposición que parte de una idea preciosa y un poco incómoda: ¿y si los diseñadores radicales no fuéramos nosotros, sino los hongos? Aquí los presentan como agentes capaces de descomponer, transformar y rehacer el mundo (a veces para destruir, a veces para regenerar). Hay instalaciones nuevas creadas por diseñadores trabajando con científicos, y el objetivo no es “qué bonito”, sino “qué podemos aprender de la vida no humana”. Perfecta para salir con la sensación de que el diseño no es solo objeto: es sistema, relación, ecología. nieuweinstituut.nl/en/projects/fungi-anarchistische-ontwerpers “Art of Noise” - Cooper Hewitt, Smithsonian Design Museum, Nueva York Si te interesa cómo el diseño moldea lo que sentimos, esta es una joya: una exposición sobre cómo hemos vivido la música el último siglo a través de objetos y gráficos (posters, portadas, radios, tocadiscos, reproductores digitales, sistemas de sonido…). Y no se queda en lo nostálgico: incluye entornos de audio creados por Teenage Engineering y Devon Turnbull para experimentar el sonido como espacio. Porque escuchar también es diseño: dónde te sientas, qué te rodea, qué te permite el objeto. cooperhewitt.org/2025/09/10/art-of-noise-exhibition-tracing-history-of-music-and-design-to-open-at-cooper-hewitt/