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Salud

Báscula en casa, ¿sí o no?

Tener una báscula en casa puede ser un gran condicionante que afecta en el día a día de muchas personas. El peso corporal es un dato de salud más que podemos conocer, pero no tiene por qué ser determinante. A pesar de ello, pesarse diariamente puede generar dependencia.

(Getty Images)

A veces la gente se extraña cuando digo que no tengo báscula en mi casa. A mí, en cambio, me horroriza que alguien crea que es un “electrodoméstico” indispensable, porque me imagino, por tanto, que existe una necesidad de él que es, cuanto menos, preocupante. Y es entonces cuando se abre el debate: báscula en casa, ¿sí o no? Como todo y siempre, la respuesta es un rotundo “depende”.

Yo defiendo que el peso, como número aproximado y variable del total de nuestra composición corporal, es un dato de salud más que podemos conocer, igual que otros como el grupo sanguíneo, por ejemplo. Son datos sobre nuestro cuerpo y, a veces, sobre nuestra salud, pero son datos cuya relevancia es muy puntual. Por ejemplo, es importante conocer nuestro peso aproximado a la hora de dosificar ciertos fármacos, anestesias, etc.

Ahora bien, si al entrar al baño por la mañana, y antes de estar incluso despierto, nos subimos a la báscula como un ritual casi religioso, entonces, no es buena idea. Y es que este pequeño instrumento de medición esconde una trampa psicológica capaz de distorsionar por completo la percepción de nuestro propio cuerpo y, sobre todo, del valor que tenemos como personas. Porque esto es delegar nuestro bienestar a una cifra en una pantalla que se suele cobrar una factura emocional demasiado alta.

Con esto me refiero a que existen muchas personas que basan su día a día en función de si la cifra que indica la báscula les parece adecuada o no. En base a esto, cambia su humor, su forma de cuidarse, de escuchar sus necesidades corporales y condiciona incluso el apetito.

Y es que pesarse de esa manera otorga una sensación de falso control y dependencia, pudiendo resultar adictivo creer controlar tu cuerpo o imagen por medio de un número. Por último, darle esta relevancia tiene un impacto negativo en sobre nuestra autoestima.