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SORBURUA

Paseo con mariposas


E l camino que bordea el puerto de Pasaia hasta el mar es un paseo espléndido hasta el derrumbe que nos impide continuar. El día primaveral y caluroso con campos llenos de flores salvajes atrae mariposas que parecen bajar por la ladera del Jaizkibel al mar.

Como el conocimiento de las mariposas no es mi fuerte, probablemente me equivocaré al dar nombre a las que observamos durante el paseo. La mariposa de nombre complicado Melanargia galathea, medio luto, tiene un diseño delicado en blanco y negro que parece realizado por ordenador. Volaba confiada y a baja altura visitando las flores a su alcance.

Dos pequeñas, una amarilla anaranjada con bordes marrones, Colias crocea, colias común, muy bonita, le gusta los campos de alfalfa y trébol. La otra, ligera y blanca, quizás fuese la Pieris brassicae, blanca de la col, conocida por su oruga devoradora de berzas, nabos y otras verduras del huerto.

La mariposa de nombre también difícil Polyommatus icarus, ícaro de un color azul profundo como las gencianas, suele revolotear por las flores de temporada gatuñas y cuernecillos.

Vi otras, quizás fueran Vanessas, con dibujos de tonos naranjas, marrones y negros que se alimentan de ortigas. Es la “tximeleta” que conocíamos de niños y que nos manchaba los dedos con un polvo sedoso, si alguna vez conseguíamos atraparla.

Estas mariposas tienen un futuro incierto por la pérdida de su hábitat herbáceo. Se dan mejor en prados, bosques semi naturales, matorrales y arbustos, además de plantaciones forestales.

Las orugas de las mariposas se alimentan de hojas, por lo que pueden ser dañinas. Sin embargo, ya como mariposas adultas, al alimentarse con el néctar de sus flores, ayudan a la polinización y a la propagación de las plantas.

Podemos cultivar plantas de flor amigas de las mariposas, si queremos atraerlas, como claveles chinos de vivos colores y la muy atractiva lavanda, las dos perfumadas; malvas, cosmos, centauras, verbena de Buenos Aires, sedum, girasoles, espuelas y digitalinas, sin olvidarnos del árbol de las mariposas, Budleia, de flores perfumadas y fuente inagotable de néctar en otoño que almacenan las mariposas para pasar el invierno.