12 JUIL. 2015 SORBURUA Tiestos estivales TERESA MOLERES {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} Un buen sustrato es indispensable en el cultivo de plantas en tiesto. Normalmente, la mezcla que se compra suele tener corteza molida, porque de esta manera lo hace más ligero, más aireado, y favorece el enraizamiento. Sin embargo, tiene el inconveniente de ser muy pobre en elementos nutritivos, que el agua arrastra rápidamente. En cuanto a la aireación, si por un lado favorece que salgan raíces con rapidez, por otro tiene el inconveniente de acentuar la sequedad. Por lo tanto, se impone luchar contra la falta de agua y de nutrientes. A diferencia de las flores de macizos plantadas directamente en la tierra, las plantas en tiesto no tienen la posibilidad de hacer crecer sus raíces buscando agua, por lo que en muchos casos es necesario regar mañana y tarde. Mejor mojar todo el tiesto inundándolo dos o tres veces para que toda la tierra se humedezca bien. También es conveniente airear la superficie con un rastrillo pequeño para facilitar la absorción del agua de riego. Otra manera de luchar contra la falta de agua es añadir a la tierra productos que la retengan y que son una especie de granulados que actúan como esponjas. El aporte de abono es necesario para compensar la falta de nutrientes. Como ya sabemos, las hojas producen energía, pero las flores, por el contrario, son grandes consumidoras de nutrientes, necesarios para completar su ciclo vital. Para estimular la floración, añadiremos fertilizantes pobres en azote (nitrógeno), cuidando de no excederse con la dosis. Para acertar, es mejor echar la mitad de los aportes, pero doblando su frecuencia y siempre sobre la tierra húmeda. De esta manera se evita el riesgo de que se pierdan al regar. Son muy apropiados los fertilizantes de difusión lenta, que tienen la ventaja de que podemos olvidarnos de ellos durante la temporada. Recordad que es necesario suprimir regularmente las flores marchitas por dos razones: para que tiestos y jardineras luzcan aseados y para que el crecimiento de las semillas no consuma energía inútilmente. Como estamos en tiempo de hortensias, si queremos que luzcan con espléndidos tonos azules, añadiremos sulfato de aluminio al sustrato, con excepción de las hortensias blancas, que no cambian de color, aunque algunas veces las hortensias rosas sorprenden tomando tonos violetas.