7K - zazpika astekaria
IRITZIA

Manicomio


Tres de los principales precandidatos han anunciado a algunos de sus asesores en política exterior: el republicano Ted Cruz confía en Elliott Abrams, quien fue a la cárcel por mentir sobre el escándalo Irán-contra, y en Frank Gaffney, alguien que ha sido identificado como promotor del odio e islamofóbico por el Southern Poverty Law Center, un observatorio de agrupaciones de odio en este país. Hillary Clinton ha dicho que uno de sus amigos, y de quien ha dependido durante mucho tiempo para sus consejos, es Henry Kissinger (sin comentarios). Y Trump, a la pregunta de quién lo asesoraba sobre política exterior, responde: «Yo hablo conmigo mismo, número uno, porque tengo un muy buen cerebro, y he dicho muchas cosas».

Mientras tanto, en algo más parecido a una bronca de Secundaria, las noticias sobre los contendientes republicanos a ocupar la Casa Blanca son broncas en las que uno le dice al otro: «Mi vieja está más buena que la tuya». Trump y Cruz empezaron el intercambio público hace unos días, que incluyó subir a las redes sociales, por una organización ligada a Cruz, una foto de la esposa de Trump, Melania, una ex modelo, semidesnuda. Trump respondió burlándose de lo fea que era la esposa de Cruz; éste respondió que la dejara de mencionar, el multimillonario respondió enviando una foto de su esposa ex modelo junto con una de la poco atractiva mujer de Cruz con el lema «una imagen vale más que mil palabras», el otro advirtió a Trump de que dejara de tocar ese tema, y finalmente apareció una nota en un tabloide amarillo afirmando que Cruz había tenido por lo menos cinco relaciones extramaritales. Acto seguido Cruz dijo que era parte del juego sucio de Trump, quien lo negó… y esto sigue.

Mientras tanto, después de los atentados en Bruselas, Cruz propone enviar policías para «patrullar y hacer seguro» los barrios musulmanes del país (algo que fue repudiado hasta por el jefe de policía de Nueva York) y bombardear masivamente a Isis (algo que los más altos generales del Pentágono han rechazado). Trump ha propuesto prohibir el ingreso de musulmanes al país, emplear la tortura contra sospechosos de terrorismo y bombardear a los familiares de «terroristas», todo lo cual viola el derecho internacional.

El secretario de Estado John Kerry comentó recientemente que líderes extranjeros han expresado estar en shock ante lo que está ocurriendo en el debate electoral estadounidense, y afirmó que el tumulto de la elección «es vergonzoso para nuestro país». Hablando de eso, el reconocido y feroz estratega republicano Rick Wilson, experto en derrumbar a demócratas y quien no tolera al favorito de su partido, comentó al “New York Times” que «este es el pequeño secreto sucio: Donald Trump es demente».

Por otro lado, se han sucedido las denuncias contra el proceso electoral en Arizona, donde en el condado más grande hubo largas filas y esperas de horas para poder votar en las primarias, resultado de una decisión de reducir el número de casillas en un 70%. Cuando se le preguntó a Helen Purcell, encargada del proceso electoral en ese condado, quién tenía la culpa por las largas colas, respondió: «Pues, los votantes por ponerse en las colas».

Mientras tanto, un documento que ya cuenta con más de 35.000 firmas solicita que los asistentes a la convención del Partido Republicano sean autorizados a portar armas mientras participan en la fiesta para seleccionar a su candidato presidencial en Cleveland, Ohio, en julio. La razón que se ofrece: por si acaso intenta atacar el Isis (a nosotros, los periodistas que estamos barajando si cubrir ese encuentro, no nos hace sentir más seguros y tal vez debamos solicitar a nuestros medios que nos compren chalecos antibalas). Hablando de armas, la Asociación Nacional del Rifle (NRA) está publicando nuevas versiones de viejos cuentos para niños con un nuevo enfoque. Por ejemplo, Caperucita Roja tiene una arma y su abuela también; así, las víctimas se vuelven héroes con la ayuda de un arma.

Y para algo en lo que uno pensaba que nunca sucedería, el veterano militar de Vietnam y senador republicano –y ex candidato presidencial– John McCain ha escrito un artículo para el “New York Times” titulado, “Un saludo a un comunista”, un elogio a Delmer Berg, el último veterano de la Brigada Abraham Lincoln fallecido recientemente. McCain admite que su novela favorita sobre esa guerra es la de Hemingway y alaba a los voluntarios –incluyendo comunistas como Berg– por haber luchado contra el fascismo, por gente que no conocían en una tierra extranjera.

Ante este tipo de cosas –y hay tantas más– uno tendría que suponer que se ha vuelto uno un poco loco si todo esto se ve como «normal». Si uno ya no sabe y las cosas siguen así, tal vez sea hora de enterarse, por si las dudas, de cuál es la salida de emergencia de este manicomio.