24 MAI 2026 CONSUMO Transición del gas Berta García {{^data.noClicksRemaining}} Pour lire cet article inscrivez-vous gratuitement ou abonnez-vous Déjà enregistré? Se connecter INSCRIVEZ-VOUS POUR LIRE {{/data.noClicksRemaining}} {{#data.noClicksRemaining}} Vous n'avez plus de clics Souscrire {{/data.noClicksRemaining}} El gas como solución de uso doméstico va a desaparecer, no solo porque la Unión Europea haya apostado por la eliminación del uso de combustibles fósiles, sino por las crisis energéticas que ha generado su dependencia en los cuatro últimos años. Reducir los costes de la energía es una prioridad máxima para los países miembro de la UE y un problema para los y las consumidoras expuestas a una volatilidad recurrente de precios. Sin embargo, llegada la actual crisis, Europa ha carecido de planes claros para gestionar su eliminación gradual, por mucho que se pusiera una fecha simbólica para culminar el proceso de transición a energías limpias (año 2030), en especial el desmantelamiento de la red de gas. Salvo el Estado francés, que ha sorprendido, la transición del gas no ocurrirá de la noche a la mañana. Y es que para emprender la misma existen serios problemas que desde las organizaciones de consumidores se han trasladado a instituciones europeas. Los principales serían: - La UE y estados miembro deberían asegurarse de que los planes de desmantelamiento de la red local de gas estén preparados para 2030 y aclarar a los consumidores sobre su próximo sistema de calefacción. - Los consumidores deben ser informados de los cortes de red con antelación para poder planificar. - Los costes de desmantelamiento deben distribuirse de manera justa para asegurar que el impacto en las facturas energéticas de los consumidores sea limitado. - Los consumidores necesitan apoyo para afrontar los costes iniciales de cambiar a opciones de calefacción sostenible y deberían existir medidas específicas para ayudar a quienes no pueden cambiar. (Fuentes Accelerate UE actions; Informe-resumen BEUC).