7K - zazpika astekaria
MÚSICA

Tako Toki


El trío parisino Tako Toki regresa con “Un dimanche à Monaco” (Muju Records, 2026), un radiante ejercicio de artesanía acústica compuesto con instrumentos creados por ellos mismos a partir de objetos reciclados y residuos. Quince piezas que destilan una sofisticada libertad sonora.

El proyecto -formado por los experimentados músicos Etienne de la Sayette, Aurèle Gerin y Nicolas Brémaud- nació en París bajo una premisa tan lúdica como política: desafiar el consumo masivo de la industria musical mediante una estética desenchufada y artesanal. Tras el éxito de crítica de su debut, “Hirsutes Farfelus”, el trío consolida en este nuevo álbum un sonido más refinado y preciso, donde tubos de plástico, maderas recuperadas y chatarras metálicas adquieren alma propia. En directo, salen a tocar vistiendo trajes conceptuales y sombreros de paja o pantallas artesanales que ocultan parte del rostro creando una estética que oscila entre el futurismo retro y el teatro dadaísta.

En “Un dimanche à Monaco”, las quince composiciones funcionan como viñetas viajeras. Lejos de limitarse a la rareza instrumental, el grupo demuestra una técnica impecable para transitar por geografías dispares. Escuchamos ecos de un afrobeat minimalista y melancólico en cortes como “Badass”, sutiles guiños a danzas balcánicas, giros rítmicos de una samba en “Ambiguidade” y destellos de inspiración asiática.

A diferencia de las bandas convencionales, los créditos de este álbum prescinden de los nombres de marcas comerciales de guitarras o sintetizadores. La instrumentación utilizada está compuesta en su totalidad por inventos propios. Es el caso de los vientos hechos de pvc y madera, la percusión compuesta por cajas de resonancia denominadas orgabush o unos agitadores artesanales -chékeurs- o bloques de bambú.

La trayectoria de Tako Toki siempre ha estado envuelta en un halo de elegancia analógica y misterio deliberado. Surgidos en el cruce de caminos entre la escena de vanguardia y el amor incondicional por la época dorada de la música europea de los años sesenta y setenta, la formación ha ido construyendo su reputación. Su estilo bebe de referencias como Serge Gainsbourg, Michel Legrand, Ennio Morricone o las producciones clásicas italianas.

El uso del objeto cotidiano, el juguete o el material de desecho como instrumento musical no es una novedad dentro del panorama musical europeo, pero sí una tradición exigente. Dentro de esta experimentación acústica, “Un dimanche à Monaco” si recuerda al imaginario mediterráneo del artista Pascal Comelade. Hay en ambos una ligereza aparente que esconde una cultura musical enciclopédica y un profundo respeto por la canción popular y la chanson.

“Un dimanche à Monaco” es como una película sonora imaginaria ambientada en la Costa Azul de finales de los sesenta donde Tako Toki utiliza los ritmos afrobeats y latinoamericanos como la estructura vertebral que sostiene el experimento.



Daniel Knighton | Getty Images

Margaret Glaspy

 

En un álbum de folk austero, la cantautora neoyorquina Margaret Glaspy combate la pasividad individual y colectiva en su nuevo disco con una interpretación tan cruda como elocuente. En temas como “Martin Luther King, Jr.”, Glaspy elabora una narrativa cuidada sobre una vecina sin hogar para denunciar los fallos del sistema, recordando con crudeza que la libertad no es gratuita. Sin embargo, es en el terreno íntimo donde el disco alcanza su temperatura máxima. En “Petty”, la guitarra acentúa una rabia que estalla en rugidos rasgados y líricos mientras que el cierre homónimo, “I Am Both”, evoca la sobriedad recitada de Leonard Cohen. Un trabajo donde la escasez de instrumentalización realza una voz urgente y atenta.