La empresa minera de Soma niega su responsabilidad mientras se eleva la cifra de muertos
Cuatro días después del desastre minero que, según los últimos datos, ha costado la vida a 284 obreros en la ciudad de Soma, en el extremo oeste de Turquía, la empresa minera ha rechazado cualquier responsabilidad en el accidente.
El director general de la empresa Soma Holding, Ramazan Dogru, ha admitido desconocer las causas del incendio que se declaró en la mina de lignito el martes pasado, pero ha subrayado que la compañía «no ha cometido errores».
Ha descartado que el fuego se debiera a la explosión de un generador eléctrico, versión oficial de los primeros días, y ha apuntado a que el carbón se incendió por sobrecalentamiento.
No ha sabido responder a la pregunta de por qué nadie se dio cuenta del riesgo antes de que fuera demasiado tarde.
Akin Çelik, otro ejecutivo de Soma Holding, ha aducido que todo ocurrió «en 3-5 minutos» y que la gran cantidad de humo redujo la visibilidad «a cero».
Ha asegurado que la mina disponía de una cámara de supervivencia, apta para 500 personas, pero que estaba en fase de ser desmontada para ser trasladada a otro emplazamiento de la mina, razón por la que no pudo ser utilizada durante el accidente.
Según datos de la cadena CNNTürk, la ley turca no obliga a que las minas dispongan de una cámara de supervivencia.
El dueño de Soma Holding, Alp Gürkan, ha expresado su «enorme tristeza» por la pérdida de vidas y ha anunciado que su empresa crearía una fundación para apoyar a las familias mineras y financiar la educación de los hijos de mineros fallecidos.
Ha añadido que la mina continuará explotándose, salvo decisión en contra de las autoridades públicas.
La conferencia de prensa, que ha durado dos horas, se produjo en una atmósfera caótica, en la que los responsables de la empresa han dejado sin responder numerosas preguntas de la prensa respecto a las medidas de seguridad.
Pero han reiterado que no empleaban a obreros mediante subcontratas y que la mina había pasado todas las inspecciones de seguridad.
Las autoridades turcas estiman que un máximo de 302 mineros murió en el accidente. Por el momento se han rescatado 284 cadáveres.
Agresiones
Por otro lado, varios diarios turcos han difundido vídeos del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, agrediendo a un ciudadano en las protestas que se registraron durante la visita a la ciudad minera de Soma.
En las imágenes se muestra al primer ministro rodeado por una muchedumbre que a gritos pide su dimisión, y registran como entra en un supermercado local, acompañado por sus guardaespaldas y cómo, aparentemente, golpea a un ciudadano.
Se aprecia claramente cómo Erdogan, rodeado por una muchedumbre que grita «Gobierno, dimisión», se encara con algunos manifestantes, y sigue a uno hacia el interior del supermercado.
Una vez allí, el primer ministro habría abofeteado en medio de la tensión y confusión a un cliente del establecimiento y también a una joven cajera que intentaba filmar el suceso.
El cliente agredido describió lo ocurrido a una emisora local, a la que aseguró que él no formaba parte de los manifestantes sino que se encontraba en el supermercado para realizar sus compras.
«Acabé cara a cara con el primer ministro. Mientras sus guardaespaldas estaban empujando a la gente, él se enfadaba con la muchedumbre y no podía controlarse; desafortunadamente acabó dándome una bofetada», relató el hombre, identificado como Taner Kuruca.
Añadió que acto seguido los guardaespaldas le golpearon con más fuerza, aunque aseguró que no iba a denunciar al primer ministro.
También un asesor de Erdogan ha tenido que disculparse tras la publicación de una fotografía en la que aparece dando una patada a un manifestante en la localidad de Soma.
«Lamento profundamente el incidente que tuvo lugar el miércoles en Soma. Pido perdón por no ser capaz de contenerme ante todas las provocaciones, insultos y ataques que sufrí», ha dicho Yusuf Yerkel, según ha informado la agencia estatal turca de noticias, Anatolia.