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Entrevue
PATXI VILA
DIRECTOR DEL TINKOFF

«Sagan es un ganador, tiene calidad y hace lo que sea para ganar»

El de Bera es uno de los directores del Tinkoff en el Tour, que no pudo comenzar peor, con la caída de su líder para la general, Alberto Contador, en la primera etapa tras una polémica porque Romain Kreuziger no se quedó con él. Patxi Vila explica que las cosas no han sido como se han visto desde fuera y elogia la capacidad de sufrimiento de Sagan, que le ha dado dos victorias y el maillot verde.


Vila atiende a GARA tras la crono y trasmite que la carrera la tiene bien orientada Froome, muestra comprensión hacia los organizadores por lo sucedido en el Ventoux y satisfacción por el Tour de Sagan.

¿Cómo ve la carrera tras la crono?

Está muy orientada a favor de Froome. pero queda mucho y lo que percibo y la sensación de todo el mundo es que la gente está muy fatigada, muchísimo más de lo que suele ser habitual y de lo que la gente piensa. Está siendo muy duro el Tour y se va a hacer muy largo. Tanto para los corredores como para el personal, teníamos la sensación el primer día de descanso que era el segundo. En la tercera semana se van a ver fuegos artificiales...

¿Qué opina de lo sucedido en el Mont Ventoux y de la decisión que tomaron los jueces?

Me hizo recordar al atropello de Peter Sagan del año pasado. Yo estuve arriba y el viento no era normal, era increíble, y la decisión de poner abajo la meta fue acertada por el bien de todos. Pero si quitas seis kilómetros de subida lo que provoca es que la misma gente está concentrada en menos espacio. Pasé con el coche y había un mundo y a la organización no le dio tiempo de bajar las vallas. Y la aglomeración sin vallas y las motos fueron un cúmulo de circunstancias. Creo que la organización intentó hacer lo mejor para los corredores y el tema de las motos habrá que replanteárselo porque si no pasa el accidente los primeros tenían la ventaja de ir tras una y los que se habían quedado a 50 metros no tenían esa ventaja... La decisión que se tomó se me escapa. Al final pesa mucho el maillot amarillo. Entiendo que la organización intentó hacer el bien de los corredores con una decisión que no me atrevo a decir si es la correcto. Fue una situación lejana a lo que es normal.

Peter Sagan lleva dos victorias y el maillot verde afianzado...

Antes de venir al Tour la idea era que a partir de la segunda semana iba a ir a mejor y tanto en la etapa que salía de Andorra, que hizo segundo, como la siguiente, que ganó, ha estado muy bien. El objetivo antes del Tour era lograr dos etapas y el maillot verde y tenemos las dos etapas y, aunque quedan muchos puntos, el maillot está encaminado. Peter se deja la piel cada vez que se pone un dorsal y eso es lo que le hace distinto.

Tiene una calidad innegable, es el chico de los huevos de oro. Lo hace todo bien y destacaría sobre todo su calidad y su capacidad de sufrimiento. Es muy bueno, pero sufre mucho porque es un ganador que por ganar hace lo que sea y sufre como ninguno. Para conseguir el maillot verde no tiene problemas en pegarse una pechada y meterse en una escapada desde el primer puerto de la Bonaigua en una fuga de 130 kilómetros con cuatro puertos para coger 20 puntos. Pero era nuestro objetivo y sabíamos que tenemos más que ganar cogiendo puntos en esos sprints intermedios que en los de meta porque ahí también los cogen Cavendish y Kittel.

Oleg Tinkov dijo que si ganaban tres etapas y el verde seguía con el equipo. ¿Lo toman en serio?

Con Oleg nadie se puede tomar nada en broma porque es como Peter en los negocios. Hace las cosas de manera distinta y, si lo ha dicho, algo de verdad hay, pero muchos de los corredores del equipo tienen su futuro muy avanzado o ya decidido. Aunque ojalá siga y que haya un equipo más, es verdad que los ciclistas se han buscado ya su futuro.

¿Cómo se afronta el Tour tras comunicarse que será el último año en el que mantendrá el equipo?

Es un año complicado desde el principio. Estamos acostumbrados en un deporte profesional en el que nunca tienes un contrato que dure más de dos o tres años. Quién más quién menos tenemos nuestros contactos, éste es un mundo pequeño y si eres serio en el trabajo no te faltan oportunidades. Pero no saber donde vas a trabajar el año que viene no es agradable. Sobre todo, más a nivel de auxiliares que de corredores, porque el personal está más acostumbrado a estar más tiempo en una estructura y los corredores cambian de equipo con relativa facilidad. Por eso no lo veo mucho como un problema de los ciclistas, sino del personal y luego hay algunos que llevan esa presión de una manera o de otra.

¿Para los directores es más complicado desarrollar estrategias de equipo, como puede apuntar la polémica creada porque Kreuziger no se paró con Contador?

Con Roman puedo contar que igual lo que se vio y lo que pasó no es lo mismo. Cuando tienes un líder que no está al 100% y te dice que si se quedan 20 y me quedo yo tira para adelante cambia mucho la cosa y eso dice mucho a favor del líder. Eso sí, si quedamos ocho trabajas para mí como es normal. La gente tampoco sabe que el primer día se queda con Alberto tras la caída. Porque se dice que Roman no lo esperó, pero se paró con él, le metió la cadena, le empujó, se pudo adelante, siguió a su ritmo y cuando se dio la vuelta se enteró de que se había quedado. No podemos explicarlo todo, aunque aceptamos las críticas, porque es verdad que debía haber esperado después, que se lo dijimos por radio y no esperó.

¿Cómo ha vivido el equipo el abandono de Alberto Contador?

<p >Llevábamos ocho meses preparando la carrera con Alberto, era uno de los favoritos, se ha ido para casa y eso te obliga a cambiar la estrategia. Pero hemos ganado dos etapas, tenemos la posibilidad de pelear por más y luchar por dos maillots, el verde y el de la montaña, y Roman puede hacer un Top 10. Sería muy bueno.