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El movimiento feminista de Euskal Herria reclama «medidas concretas y un cambio de sistema»

Integrantes del movimiento feminista de Euskal Herria han señalado sentirse «hartas y asqueadas» por la violencia machista, contra la que han reclamado «más recursos y menos minutos de silencio» así como un trabajo «transversal» de las instituciones políticas, legislativas y judiciales para hacer frente a este problema.

El movimiento feminista de Euskal Herria ha comparecido en Donostia. (@dfeministak)

Un grupo de militantes del movimiento feminista vasco se ha concentrado ante la sede de los juzgados de Donostia, donde han realizado también una protesta las trabajadoras de comisarías de la Ertzaintza, sedes judiciales y centros de menores, que realizan una huelga en reivindicación de mejoras laborales.

La convocatoria se enmarca en las movilizaciones que lleva a cabo con motivo de la celebración del Día Internacional contra la Violencia Machista, el próximo 25 de noviembre, que celebrará bajo el lema ‘Contra la injusticia patriarcal, articulación feminista’.

Nerea Irastorza, en euskara, y Flor Rodríguez, en castellano, han leído un comunicado en el que han criticado al Ayuntamiento donostiarra por «priorizar una maratón a la manifestación contra la violencia machista» que el movimiento feminista ha convocado para el domingo en la capital guipuzcoana, y que deberá recorrer calles de Parte Zaharra en lugar del itinerario previsto inicialmente.

El movimiento feminista ha convocado también marchas similares en Bilbo, Gasteiz, Iruñea y Baiona para exigir medidas concretas y «un cambio de sistema» y ha advertido que si las instituciones no trabajan en ello «las pondrán al mismo nivel que a los agresores». «De nada sirve que las instituciones hagan discursos sobre la igualdad si quienes en las instituciones tienen conciencia y quieren actuar se encuentran sin medios para poder hacerlo» porque, señala el comunicado, «el patriarcado está agazapado en los estamentos más altos de las instituciones y el poder judicial».

Han denunciado la «discriminación estructural que condena a las mujeres al trabajo reproductivo y al cuidado» y han exigido a las instituciones que «tomen cartas en el asunto y den pasos para cambiar esta realidad sistemática contra las mujeres».

El movimiento feminista ha pedido una «coeducación obligatoria universal que instaure la sensibilización y formación en igualdad en los centros escolares», el «control de la publicidad sexista», condiciones laborales «dignas» para las personas que atienen a víctimas de la violencia machista así como «acompañamiento específico a mujeres que la padecen».