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Sànchez reivindica el derecho a expresarse de la ciudadanía y Vila marca distancia

Hoy ha sido el turno del expresidente de la ANC Jordi Sànchez, que ha reivindicado el derecho a manifestarse, protestar y votar de la ciudadanía y su estatus de «preso político». Por su parte, el exconseller Santi Vila ha querido marcar distancia y ha recordado que dimitio un día antes de la declaración de independencia de Carles Puigdemont.

Jordi Sànchez, durante su declaración de hoy. (EFEPOOL)

«Me considero un preso político. No tengo ningún temor a decir la verdad a mis conciudadanos», ha comenzado Jordi Sànchez, expresidente de la ANC, en su declaración durante el juicio al independentismo catalán. Sánchez ha respondido a preguntas de la Fiscalía, Abogacía del Estado y su defensa.

La Fiscalía ha puesto el foco en la hoja de ruta de la ANC. Sin embargo, Sànchez ha cortado rápido y ha aclarado que dicha hoja de ruta se diseño cuando él no era presidente. Por ello, las preguntas han pasado a ser sobre cuestiones concretas como su actuación el 20-S. «Las actuaciones judiciales generaron mucha indignación. Y los ciudadanos tenemos derecho a protestar», denuncia. Ha explicado el papel que jugó aquel día. «Cuando llegué, pedí entrar en la Conselleria y los agentes me pidieron que me identificara. Después no me dejaron entrar», explica. Aquel día, dos patrols de la Guardia Civil se convirtieron en lienzos de multitud de pegatinas y proclamas. En un primer momento no observó la presencia de los vehículos desde los que más tarde, en unas imágenes mil y una veces repetida, desconvocaría junto a Jordi Cuixart la movilización.

«Hubo vehículos dañados, pero es desproporcionado creer que una acción de pocos individuos sea la excusa para criminalizar la protesta», ha defendido. De hecho, ha recordado que la movilización se disolvió tras la insistencia de ambos. «No hubo ningún lanzamiento de objetos que dañaran la puerta. No hubo ningún riesgo para la integridad física de nadie. No hubo un intento de asalto», remarca.

Las cuestiones han avanzado en el tiempo y se han centrado en el referéndum del 1 de octubre. Tanto la Fiscalía como la Abogacía del Estado han apuntado a la preparación de la consulta. «Había iniciativas para asegurar que la gente pudiera votar, para defender el derecho a la participación», ha apuntado en referencia a la aparición de las urnas escondidas y ha subrayado que «jamás se nos dijo que no podíamos animar a la ciudadanía a participar».

Sánchez ha insistido en que la violencia solo llego con el desembarco de las FSE. «Tengo conciencia que hubo 2.000 colegios (en el 1-O). En 50 hubo incidencias por culpa de la actuación policial», ha denunciado. Ha recordado que «un ciudadano perdió un ojo y otro sufrió un infarto». Asimismo, ha denunciado el uso de las pelotas de goma, prohibidas por el Parlament.

Santi Vila marca distancias

Santi Vila, en sus primeras palabras, ha recordado que dimitió el 26 de octubre de 2017, es decir, un día antes de la declaración de independencia. «Actué en consecuencia con las resoluciones del Tribunal Constitucional», ha explicado.

En esa línea, ha mostrado su disconformidad con ciertos pasos del independentismo. «Por parte de algunos sectores ciudadanos había presión para que el Govern tomara decisiones de carácter unilateral», ha señalado, al tiempo que ha remarcado que no reconoció el referéndum como tal, sino como «una gran movilización política en defensa de una determinada idea».

«Visto con perspectiva, quizás se tendría que haber gestionado este conflicto de otra manera y haber evitado estar en este tribunal», ha insistido Vila. Sin embargo, aclara que sus actuaciones siempre fueron «en conocimiento del president Puigdemont y bajo sus órdenes».

El martes, Cuixart y Forcadell

La sesión se retomará el martes y será el turno del presidente de Òmnium Jordi Cuixart y la expresidenta del Parlament de Catalunya Carme Forcadell.

Ese día estaba previsto que testificasen, por este orden, el diputado de ERC Joan Tardà; el presidente del Parlament, Roger Torrent; el expresident Artur Mas; el expresidente del Gobierno español Mariano Rajoy; la ex coordinadora general del PDeCAT Marta Pascal y el exportavoz de En Comú Podem Xavier Domènech.

También había citaciones para el miércoles y el jueves, con testigos como Soraya Sáenz de Santamaría, Cristóbal Montoro o Íñigo Urkullu.

Marchena ha anunciado que, de forma excepcional, se podrá habilitar el viernes 1 de marzo para completar la prueba testifical prevista para la semana.