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El CNI escuchaba los móviles de los autores días antes de los atentados de Las Ramblas

'Público' aporta hoy otra exclusiva sobre la relación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) con el imán de Ripoll y presunto cerebro de los atentados de Catalunya de 2017, Abdelbaki es Satty. Los servicios secretos del Estado español vigilaban estrechamente a los autores en vísperas de los atentados, no solo interviniendo sus móviles sino que también escuchaban las conversaciones de los discípulos del imán.

Imagen de las Ramblas tras el atentado. Josep Lago (AFP)

El diario 'Público' y su periodista Carlos Enrique Bayo dieron a conocer ayer que el CNI mantuvo a Es Satty como confidente prácticamente hasta el día que murió preparando los ataques yihadistas de Barcelona y Cambrils. Hoy, el mismo medio revela la evidencia definitiva de que los servicios secretos del Estado español vigilaban «estrechamente» a los discípulos del imán yihadista de Ripoll, menos de una semana antes de que cometieran los atentados de Barcelona y Cambrils.

La información procede de uno de los informes reservados que el propio CNI facilitó al amplio equipo de investigadores de los tres cuerpos policiales, y de la Fiscalía, que trabajaban en el esclarecimiento de los hechos. Así, 'Publico' desvela que «esa prueba de cargo se debe a un desliz de la redacción por parte de los servicios secretos» que revela que en vísperas de la masacre de Las Ramblas los espías estaban escuchando y anotando todas las conversaciones que mantenían.

Ese informe al que ha tenido acceso 'Público' relata el viaje que efectuaron a París Omar Hichamy y el autor material de las 13 muertes por atropello en Las Ramblas, Younes Abouyaaqoub. Precisamente, dicho informe recoge el relato «minuto a minuto» de las andanzas de estos dos autores, demostrando así que el CNI estaba vigilando muy de cerca sus movimientos.

Asimismo, esta información revela que los móviles de los autores estaban intervenidos, ya que los servicios secretos «pueden ahora detallar las llamadas y búsquedas por internet que hicieron desde esos móviles», aparatos a los que el CNI no llegó a tener acceso pero sí los Mossos, que los recuperaron después de abatir a seis autores. Fueron depositados en el juzgado.

Sin embargo, las intervenciones telefónicas no se limitaron a la geolocalización de los aparatos involucrados, el registro de su tráfico de llamadas y la indentificación de accesos a internet, sino que el CNI escuchó y transcribió todas las conversaciones entre los autores que todavía no estaban relacionados con ninguna banda yihadista.

Además, 'Público' informa de que el supuesto cerebro de la célula, Es Satty, no participó como interlocutor en esas conversaciones, por lo que el propio imán, como confidente del CNI, habría informado a los servicios secretos sobre las actividades de sus discípulos, y por ese motivo se habría decidido intervenir los teléfonos de todos ellos.

Y es que el CNI siguió minuciosamente a los autores, tal y como se puede observar en el informe que recoge, detalle a detalle, los viajes, movimientos, compras de tarjetas SIM o el uso de identitades falsas hasta unos pocos días antes de los atentados.

Además, 'Público' tiene conocimiento de que no fue hasta la mañana del 18 de agosto de 2017 cuando se borró definitivamente la ficha como informador de Es Satty de la base de datos del CNI, algo que solo puede hacerse desde la sede central del servicio secreto en Madrid.