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Presos enfermos, afrontar una cuestión «estratégica» antes de que se acabe el tiempo

Sare ha reunido este martes en Gasteiz al abogado Txema Matanzas y al expreso José Ramón López de Abetxuko para analizar la situación de los presos vascos gravemente enfermos. Han insistido en que el factor tiempo juega un papel determinante en la vida de unas personas que ven vulnerado su derecho a salud.

José Ramón López de Abetxuko y Txema Matanzas, en la charla. (Juanan RUIZ/FOKU)

En la actualidad hay veinte presos vascos gravemente enfermos, y a buen seguro serán más en los próximos meses, cuando se actualice la lista. Así lo ha anunciado hoy el abogado Txema Matanzas, que ha insistido en que cuidar la salud de los represaliados es una cuestión «vital y estratégica».

En un coloquio organizado por Sare en el Aulario del Campus de Araba, en Gasteiz, ha explicado que existe una lista «formal» en la que están recogidos los nombres de algunos de los presos gravemente enfermos –otros prefieren estar en el anonimato–, pero ha advertido de que esta «se va modificando».

«Hay gente que no está en la lista pero que nos genera preocupación», ha apuntado, y ha denunciado que ahora es más difícil lograr la excarcelación de personas enfermas que a finales del siglo XX. «Las dificultades son enormes y la situación es más compleja», ha apuntado.

En este sentido, ha recordado el papel que juegan el Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria y la propia Audiencia Nacional, que solo avalan las excarcelaciones en «situaciones extremas», como la de José Ángel Ochoa de Eribe. Falleció el pasado mes de octubre, tres meses después de salir de prisión.

Ante la intransigencia de los tribunales españoles, los abogados de los represaliados trabajan para lograr vías «intermedias», como el traslado a una Unidad Siquiátrica Legal, o el acercamiento a una prisión cercana. Medidas que sirvan para evitar que tengan que hacer frente a su enfermedad en primer grado, aislados.

Un relato en primera persona

Una realidad que conoce bien José Ramón López de Abetxuko, que ha pasado más de 30 años preso, al menos cuatro de ellos indebidamente por la negativa española a descontarle ese tiempo cumplido en cárceles francesas. Encerrado tuvo que hacer frente a una enfermedad cardiaca, que le ha obligado a convivir con un marcapasos.

«Sigue siendo mi compañero de viaje», ha señalado antes de comenzar a narrar el «calvario» que viven los presos enfermos. Como ha indicado, en prisión la consulta con el médico puede tardar un mes, y en caso de tener una urgencia el traslado a la enfermería depende de la postura o «de la gana» de un funcionario.

Y el hecho de tener que ser atendido en un hospital prolonga el sufrimiento ya que, como él mismo ha denunciado, la visita a un centro hospitalario se puede demorar durante semanas, y cuando por fin se da, esta se realiza esposado y bajo vigilancia policial. Estas condiciones hacen que algunos presos no soliciten atención, lo que repercute en su estado de salud.

No en vano, como ha destacado, el «factor tiempo» es muy importante a la hora de hacer frente a una enfermedad. Y la situación no mejora con el diagnóstico, que se vive con «angustia y miedo». Angustia por cómo recibirán la noticia los allegados, y miedo por tener que afrontar la enfermedad solo en una celda, sin ayuda en caso de quedar inconsciente.

López de Abetxuko ha insistido en que es hora de que esta situación cambie, «no se concibe que los presos enfermos no sean puestos en libertad para que puedan ser tratados en un entorno de confianza». «Al igual que a los mayores de 70 años, se les impide vivir y se les condena a una muerte segura», ha añadido tras recordar que «son nuevos tiempos» y no se pide nada que no este recogido en el ordenamiento jurídico.

Respuesta a las presiones

Esta idea es compartida por los integrantes de Sare, que al inicio de la charla han leído un comunicado en respuesta a la presión ejercida por partidos y cargos institucionales del Estado español para impedir la charla del expreso gasteiztarra.

Inaxio Oiartzabal ha criticado que «el boicot que está sufriendo esta charla por la vulneración de derechos de los presos gravemente enfermos creemos que es contrario a este nuevo tiempo. Por un lado, porque José Ramón López de Abetxuko ya ha cumplido de manera íntegra la condena impuesta por la Justicia española y, hoy por hoy es un hombre libre y dueño de todos sus derechos como ciudadano. Y por otro, porque esta charla no trata de aquello por lo que fue condenado, sino únicamente de sus vivencias como preso gravemente enfermos a quien se le vulneró el derecho a salud».

«En este sentido, este llamamiento al boicot lo consideramos una forma grave de impedir el derecho a la libertad de expresión y puede dar lugar a confrontaciones y enfrentamientos que siempre tratamos de evitar. Sare, como movimiento que trabaja para acabar con la vulneración de derechos humanos, no vulnera el derecho de nadie a expresarse», ha manifestado.

Protesta en el exterior

Varios cargos del PP se han concentrado en el exterior del campus para protestar por la charla, portando fotos de víctimas de ETA y las palabras «Ni olvido ni perdón».

El exdelegado del Gobierno español Carlos Urquijo ha leído un comunicado en el que ha criticado a la UPV por su papel como «colaborador necesario para que pueda perpetrarse esta indignidad».