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Dos nuevas víctimas elevan a seis el número de trabajadores fallecidos en lo que va de año

Dos trabajadores han fallecido hoy en Euskal Herria, se trata de un joven de 25 años muerto en Igorre y de un hombre de 52 que ha perdido la vida en Lantarón. Ya son seis los trabajadores que han muerto desde que comenzó el año.

Concentración de la mayoría sindical. (Juanan RUIZ/FOKU)

Dos trabajadores han fallecido este miércoles en Euskal Herria. Esta mañana, sobre las 5.50, ha muerto un vecino de Zornotza de 25 años en un accidente in itinere registrado en Igorre, y por la tarde se ha conocido la muerte de otro trabajador de 52 años en la empresa Braseli Tubos y Accesorios, ubicada en Lantarón.

Con estas ya son seis las personas que han muerto en su puesto de trabajo en lo que va de año. El 2 de enero, falleció un hombre de 55 años tras caer de un andamio en Gasteiz y una mujer en Jutsi (Nafarroa Beherea) al caerle encima un fardo de heno. Dos días después se notificó la defunción de un trabajador que había resultado herido días antes en otro accidente in itinere ocurrido en Bilbo. Y en esa misma jornada falleció P.G.F., de 27 años, en un «accidente no traumático» ocurrido en El Corte Inglés de la capital vizcaina.

«Detrás de todos los accidentes laborales están las condiciones de trabajo, los ritmos rápidos, la presión... que provocan diferentes enfermedades y a veces, llevan a la muerte», ha señalado LAB, que ha advertido de que en el caso de El Corte Inglés de Bilbo «ha sido muy evidente que el accidente se ha producido en una jornada prolongada». «El accidente se produjo en un momento de gran carga de trabajo, bajo presión, y pese a que varios compañeros le habían pedido que acudiera a urgencias, debido a la carga de trabajo que tenía, decidió quedarse en el lugar», ha agregado.

Y ha criticado que «las rebajas que se están desarrollando estos días se dan en condiciones de carga de trabajo y presión para los trabajadores y trabajadoras: jornadas más largas, sin respetar los tiempos de descanso por la carga de trabajo, con la ansiedad que supone ver acumular trabajo, bajo presión, con plantillas demasiado pequeñas para hacer frente a la carga de trabajo... Si no se toman medidas preventivas, los riesgos son evidentes».

«Desde LAB tenemos claro que necesitamos vivir y trabajar dignamente, que tenemos derecho a volver sanas y sanos y a salvo del trabajo, que la única manera de acabar con esta lacra individual familiar y social es la lucha y la organización que el cambio vendrá de un cambio de las relaciones laborales y de las reglas de juego, de un nuevo modelo que priorice la vida y la salud de los trabajadores y trabajadoras por encima del capital», ha señalado.