LA PEDIATRÍA SE RESIENTE PERO NO SE DETIENE
DENTRO DE LA EXCEPCIONALIDAD GENERAL, EN CIERTOS PUNTOS LOS SERVICIOS HOSPITALARIOS PARECEN MENOS AFECTADOS INCLUSO QUE LOS CENTROS BÁSICOS DE SALUD. ES EL CASO DE BASAURI, UNA DE LAS LOCALIDADES MÁS CASTIGADAS POR LA EPIDEMIA EN ESTA PRIMERA FASE. PERO TODO PUEDE RESOLVERSE CON BUENA VOLUNTAD MUTUA.
Vous n'avez plus de clics
«También es casualidad», exclamas cuando entiendes que no queda otra que llevar al crío al pediatra. Ayer, antes de acostarse, había comentado que le dolía la tripa, que le había molestado todo el día pero que en ese momento le dolía más. Hemos leído mil veces que el dolor abdominal es el más común entre los menores, y tampoco teníamos muchas ganas de visitar el ambulatorio con la que está cayendo en Basauri. Así que le dijimos que se durmiera tranquilo, con la esperanza de que cuando amaneciera fuera ya otro día y todo hubiera pasado. Pero no.
Por la mañana el dolor sigue ahí, más localizado, y el chaval, a sus cinco años, no es de quejarse por nada. Así que suspiramos y llamamos al ambulatorio. «También es casualidad».
La persona que atiende el teléfono nos explica que en Ariz no hay servicio de pediatría. En estas semanas es el ambulatorio de referencia en toda la comarca para atender a las personas con enfermedades respiratorias y, por tanto, para los casos de coronavirus. Normal por tanto que no haya pediatría.
Hay que ir al centro de salud de Kareaga. Nos da pena porque nuestra pediatra tiene muchísima mano con los canijos, y estos le aprecian mucho, pero es lo que hay.
La cita es a las 10.00, pero poco después de las 9.00 nos llama el pediatra de Kareaga para preguntar el motivo de la consulta. Le explicamos, decide que tiene que explorarle y quedamos en pasar a la hora. «No os preocupéis, tengo la consulta justo a la entrada, en cuanto lleguéis os atiendo», indica.
Decidimos que el asmático aita mejor se queda con el mayor haciendo los deberes y el pequeño se va con ama al ambulatorio. Para ello toca forrarse: guantes, buff en bocas y nariz, y a la calle.
Llegan en diez minutos. Ni siquiera tienen que preguntar; el médico les ve y les dice que pasen. Efectivamente, la consulta de pediatría la han puesto justo a la entrada. Bien.
Le explora. Parece que todo está bien. Probablemente cosas del tránsito intestinal. Controlar la evolución y mejor que en un par de días no coma fruta y verdura. El crío no se queja, las verduras le van regulín. Le ha caído bien el médico de Kareaga. Normal, es muy majo. Ama le dice que ánimo antes de salir, él lo agradece.
A las 10.15 ya están en casa. Ya estamos más tranquilos. Y agradecidos. Nos cuidan muy bien estos profesionales que están en primera línea. Eskerrik asko.