Haritzalde denuncia «una agresión ambiental» para la explotación de eucaliptos en Hernanialdea
La asociación naturalista Haritzalde ha denunciado la «agresión ambiental contra la biodiversidad» que ha supuesto la explotación del eucalipto en un espacio de recuperación del bosque autóctono en Hernanialdea, y del que acusa al lobby maderero y a «artimañas» admitidas por la Diputación foral de Gipuzkoa.
La asociación naturalista Haritzalde ha denunciado la conversión de un espacio de recuperación del bosque natural autóctono en una «enorme superficie de fuertes pendientes arrasada» en la zona de Etxola Berri, en Hernanialdea, con el objetivo de convertirla en una explotación de eucalipto, «especie exótica invasora y peligrosa».
«En pocos años, más de 300 hectáreas, el equivalente a 300 estadios de fútbol, de eucalipto han sido plantados en Hernani», ha señalado.
Haritzalde ha responsabilizado «al lobby de la madera con el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa» de haber llevado a cabo con esta actuación «una nueva agresión ambiental contra los valores naturales y la biodiversidad».
Además asegura que han utilizado «trucos y estratagemas para obtener los permisos, resultando un fraude a toda la ciudadanía».
Haritzalde ha criticado que «todas las alarmas se han disparado en el pueblo debido a la expansión descontrolada del eucalipto y su explotación industrial» y, además, «la mayoría se están realizando en el propio Parque Natural de Aiako Harria, su zona periférica o en enclaves que debería estar protegidos como lo es el valle de Kartola».
«Pero ahora la agresión realizada en Etxolaberri ha afectado además al hábitat de numerosas especies amenazadas habiendo dejado 70 hectáreas, peladas y arrasadas, que si a ello le sumamos la fuerte pendiente, puede traducirse a demás en una importante erosión y pérdida de suelo», ha destacado.
Artimañas y colaboración de la Diputación
La asociación ha censurado que, además, esta actuación contaba con los permisos de la Diputación de Gipuzkoa, utilizando «diversas artimañas para conseguirlos», como «partir en cuatro parcelas» una superficie que «debería someterse a evaluación ambiental.
En este sentido, recuerda que afecta al hábitat de dos especies de mamíferos en peligro de extinción (Mustela lutreola y Galemys pyrenaicus), además de otras seis plantas amenazadas (Prunus lusitanica, Dryopteris aemula, Hymenophyllum tunbrigense, Soldanella villosa, Vandenboschia speciosa y Veratrum album) y otras especies de fauna también protegida».
Por otro lado, Haritzalde ha denunciado que no se ha respetado «el cinturón de protección de 100 metros de la regata, cuya banda está estrictamente protegida por la Ley de Conservación de la Naturaleza al estar incluida además en los Planes de Gestión de los dos mamíferos en peligro de extinción presentes en la zona (el visón y el desmán del Pirineo)».
Investigación, sanciones y protección
Por ello, la asociación ha exigido a la Diputación que abra una investigación con lo ocurrido en Etxolaberri y que inicie un expediente sancionador por la tala ilegal de arbolado autóctono realizada en la zona que, a su juicio, ha incumplido las condiciones del permiso y ha dañado el hábitat de especies amenazadas.
A su vez, pide a la Fiscalía que abra diligencias informativas al respecto y al Gobierno de Lakua que inicie los trámites para que Leitzaran-Urumea se convierta en un Espacio Natural Protegido, en cumplimiento de los acuerdos de 1991-1992.
Igualmente reclama a la Diputación guipuzcoana y al Ayuntamiento de Hernani que impulsen la protección de la cuenca del Urumea y den prioridad a la compra de terrenos en ese entorno, con el objetivo final de la protección de la biodiversidad y para facilitar la creación del espacio protegido, «sin descartar expropiaciones forzosas».
Haritzalde recuerda que en 2013 solicitó la inclusión del entorno en un futuro Parque Natural o en una Zona de Especial Conservación pero que, aprovechando que las instituciones locales dejaron de adquirir terrenos, «el lobby maderero-forestal industrial, se hizo con grandes superficies para su explotación intensiva. Ahora su apuesta es por el eucalipto, que por su impacto negativo en la biodiversidad y en el medio, y su carácter invasor, debería estar completamente prohibido».